| 2 cuotas de $17.950 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $35.900 |
| 1 cuota de $35.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $35.900 |
| 2 cuotas de $21.841,56 | Total $43.683,12 | |
| 3 cuotas de $15.003,80 | Total $45.011,42 | |
| 6 cuotas de $8.208,53 | Total $49.251,21 | |
| 9 cuotas de $5.889,99 | Total $53.009,94 | |
| 12 cuotas de $4.738,80 | Total $56.865,60 | |
| 24 cuotas de $3.381,03 | Total $81.144,77 |
| 3 cuotas de $15.456,14 | Total $46.368,44 | |
| 6 cuotas de $8.484,96 | Total $50.909,79 | |
| 9 cuotas de $6.349,11 | Total $57.142,03 | |
| 12 cuotas de $5.199,81 | Total $62.397,79 |
| 3 cuotas de $15.500,42 | Total $46.501,27 | |
| 6 cuotas de $8.728,48 | Total $52.370,92 |
| 18 cuotas de $3.803,80 | Total $68.468,48 |
| 1 cuota de $35.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $35.900 |
Schreber quiere volver a casa pero no puede. Las calles, las casas, todo desaparece, en su lugar solo ve figuras planas, falsas representaciones, y en quienes lo rodean no ve más que a indignos juguetes de un Dios Inferior. Paralizado por una enfermedad que no entiende, y que la mayoría del tiempo ni siquiera sabe que padece, no está en condiciones de enfrentar lo peor, pero lo peor le sigue sucediendo. Su familia se desintegra y los fantasmas del pasado lo atormentan. Pronto se encontrará atrapado en una institución que no sabe bien qué hacer con él, exigiendo ‒¿como un loco, con derecho?‒ ser enviado a casa o ser curado.
“Si Marionetas es una neuronovela, entonces podría decirse que es la mejor neuronovela que se haya escrito […] Aunque trasciende cualquier categoría. Es simplemente una magnífica novela a secas, kafkiana en su fluidez pesadillesca y una demostración poderosa de la afirmación que dice que ‘El loco es un soñador despierto’”. Literary Review
“Marionetas es sin duda inteligente, pero también maravillosamente sorprendente y vívida, algo nuevo”. The New York Times
“Una voz en tercera persona pero muy cercana sitúa a Marionetas en un lugar inquietante […] En la realidad que Schreber vivió, los enfermos mentales eran juguetes del ‘bien’, los niños eran juguetes de los adultos, y las minorías eran juguetes del Estado. […] Pheby lo ilustra con compasión y sutileza; la posición híbrida del libro entre lo histórico y lo ficticio lo hace aún más potente”. The New York Times Book Review
