| 2 cuotas de $13.450 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $26.900 |
| 1 cuota de $26.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $26.900 |
| 2 cuotas de $16.365,96 | Total $32.731,92 | |
| 3 cuotas de $11.242,40 | Total $33.727,22 | |
| 6 cuotas de $6.150,68 | Total $36.904,11 | |
| 9 cuotas de $4.413,39 | Total $39.720,54 | |
| 12 cuotas de $3.550,80 | Total $42.609,60 | |
| 24 cuotas de $2.533,41 | Total $60.802,07 |
| 3 cuotas de $11.581,34 | Total $34.744,04 | |
| 6 cuotas de $6.357,81 | Total $38.146,89 | |
| 9 cuotas de $4.757,41 | Total $42.816,73 | |
| 12 cuotas de $3.896,24 | Total $46.754,89 |
| 3 cuotas de $11.614,52 | Total $34.843,57 | |
| 6 cuotas de $6.540,28 | Total $39.241,72 |
| 18 cuotas de $2.850,20 | Total $51.303,68 |
| 1 cuota de $26.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $26.900 |
Con un legado de ciento veintiún cuentos y treinta y seis novelas (varios adaptados al cine y la televisión, como por ejemplo en Blade Runner, El vengador del futuro, o Minority Report), Philip K. Dick se convirtió en un autor ineludible de la ciencia-ficción y la literatura fantástica. Dueño de una sensibilidad única, supo anticipar como nadie el futuro en que vivimos, un mundo ya colapsado, atravesado por el control, el delirio y la falsedad, y que pide a gritos ser “reparado”.
David Lapoujade, filósofo de profesión -que ya en Ficciones del pragmatismo y a propósito de los hermanos William y Henry James, supo surcar los canales que conectan literatura y filosofía- se dedicó a leer la obra completa de Dick y a arrancar de allí nociones cruciales para pensar nuestro presente y devenir.
El pluriverso distópico que retrata Dick es un mundo donde no solo caben muchos mundos, sino que estos se interfieren de manera constante. Y es el locus anti-cartesiano por excelencia, ya que los tres principios clásicos de identidad, realidad y causalidad se derrumban uno tras otro, como un castillo de naipes. Las fronteras entre lo que es real y falso, yo y no-yo, causa y efecto, sueño y vigilia, se diluyen en un mundo sometido al control y a la cacería humana, y donde asistimos a una radical androidización del campo social.
Pero lejos de sucumbir a la determinación distópica, caer en la depresión o el suicidio, Dick ofrece figuras salvíficas. Al hombre de poder, digital, frío, paranoico, vacío e insensible, siempre acompañado por su “ingeniero”, se oponen la empatía, la irresponsabilidad resistente y solitaria, la analogía operacional del bricoleur, creador y reparador de mundos.
