| 2 cuotas de $14.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $28.000 |
| 3 cuotas de $9.333,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $28.000 |
| 1 cuota de $28.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $28.000 |
| 2 cuotas de $17.035,20 | Total $34.070,40 | |
| 3 cuotas de $11.702,13 | Total $35.106,40 | |
| 6 cuotas de $6.402,20 | Total $38.413,20 | |
| 9 cuotas de $4.593,86 | Total $41.344,80 | |
| 12 cuotas de $3.696 | Total $44.352 | |
| 24 cuotas de $2.637,01 | Total $63.288,40 |
| 3 cuotas de $12.054,93 | Total $36.164,80 | |
| 6 cuotas de $6.617,80 | Total $39.706,80 | |
| 9 cuotas de $4.951,95 | Total $44.567,60 | |
| 12 cuotas de $4.055,56 | Total $48.666,80 |
| 3 cuotas de $12.089,46 | Total $36.268,40 | |
| 6 cuotas de $6.807,73 | Total $40.846,40 |
| 18 cuotas de $2.966,75 | Total $53.401,60 |
| 1 cuota de $28.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $28.000 |
| 1 cuota de $28.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $28.000 |
| 12 cuotas de $3.855,60 | Total $46.267,20 |
| 3 cuotas de $10.251,73 | Total $30.755,20 | |
| 6 cuotas de $5.537,46 | Total $33.224,80 | |
| 9 cuotas de $4.583,28 | Total $41.249,60 | |
| 18 cuotas de $3.223,11 | Total $58.016 |
| 1 cuota de $32.368 | Total $32.368 | |
| 6 cuotas de $6.026,53 | Total $36.159,20 |
| 3 cuotas de $11.509,86 | Total $34.529,60 | |
| 6 cuotas de $6.547,80 | Total $39.286,80 | |
| 9 cuotas de $5.032,22 | Total $45.290 | |
| 12 cuotas de $4.249,46 | Total $50.993,60 | |
| 18 cuotas de $3.524,88 | Total $63.448 |
«En aquel primer fin de semana establecí el rito de la cena. Cuando me sentara a la mesa, tenía que haber flores; debía haber una botella de vino y que la mesa estuviera puesta con esmero, como por el mejor sirviente. Un libro abierto para poder leer, el equivalente a la conversación civilizada para un solitario. Todo estaba preparado como para recibir a un invitado y el invitado de la casa iba a ser yo.» En la década de los cincuenta May Sarton compra una casa de campo del siglo XVIII en Nelson, Nuevo Hampshire. Siempre había soñado con la casa ideal y con una nueva vida en ella. Una casa propia son sus memorias sobre cómo compró esa primera casa y sobre los primeros diez años que vivió en ella: las alegrías y las penas de la jardinería, las personas que fueron a visitarla y su rutina diaria como escritora. También nos habla de ese proceso tan intenso y personal de transformar una casa en un hogar; pinta las paredes de blanco para captar la luz y busca el tono preciso de amarillo para la cocina.En esta «casa viva» descubre la paz y la belleza, trabaja en el jardín, excelente metáfora de la vida fuera de él, y no deja nunca de escribir. Son páginas llenas de belleza e iluminadas por sus reflexiones sobre la amistad, el amor, la naturaleza y su universo creativo.
