| 2 cuotas de $11.145 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $22.290 |
| 1 cuota de $22.290 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $22.290 |
| 2 cuotas de $13.561,23 | Total $27.122,47 | |
| 3 cuotas de $9.315,73 | Total $27.947,20 | |
| 6 cuotas de $5.096,60 | Total $30.579,65 | |
| 9 cuotas de $3.657,04 | Total $32.913,41 | |
| 12 cuotas de $2.942,28 | Total $35.307,36 | |
| 24 cuotas de $2.099,25 | Total $50.382,09 |
| 3 cuotas de $9.596,58 | Total $28.789,76 | |
| 6 cuotas de $5.268,24 | Total $31.609,45 | |
| 9 cuotas de $3.942,11 | Total $35.478,99 | |
| 12 cuotas de $3.228,52 | Total $38.742,25 |
| 3 cuotas de $9.624,08 | Total $28.872,24 | |
| 6 cuotas de $5.419,44 | Total $32.516,65 |
| 18 cuotas de $2.361,74 | Total $42.511,49 |
| 1 cuota de $22.290 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $22.290 |
"Los veinticuatro capítulos que componen La letra escarlata abundan en pasajes memorables, redactados en buena y sensible prosa, pero ninguno de ellos me ha conmovido como la singular historia de Wakefield que está en los Twice-Told Tales. Hawthorne había leído en un diario, o simuló por fines literarios. haber leído en un diario, el caso de un señor inglés que dejó a su mujer sin motivo alguno, se alejó a la vuelta de su casa, y ahí, sin que nadie lo sospechara, pasó veinte años. Durante ese largo periodo de tiempo pasó todos los días frente a su casa o la miró desde la esquina, y muchas veces divisó a su mujer. Cuando lo habían dado por muerto, cuando hacía mucho tiempo que su mujer se había resignado a ser viuda, el hombre, un día, abrió la puerta de su casa y entró. Sencillamente, como si hubiera faltado unas horas. (Fue hasta el día de su muerte un esposo ejemplar.) Hawthorne leyó con inquietud el curioso caso y trató de entenderlo, de imaginarlo.
(...) Wakefield prefigura a Franz Kafka, pero éste modifica, y afina, la lectura de Wakefield. La deuda es mutua; un gran escritor crea a sus precursores. Los crea y de algún modo los justifica.
(...) Si Kafka hubiera escrito esta historia, Wakefield no hubiera conseguido, jamás, vol- ver a su casa; Hawthorne le permite volver, pero su vuelta no es menos lamentable ni menos atroz que su larga ausencia."
Jorge Luis Borges
