| 1 cuota de $23.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $23.000 |
| 1 cuota de $23.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $23.000 |
| 3 cuotas de $7.666,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $23.000 |
| 2 cuotas de $11.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $23.000 |
| 6 cuotas de $5.065,36 | Total $30.392,20 | |
| 9 cuotas de $3.666,45 | Total $32.998,10 | |
| 12 cuotas de $2.978,30 | Total $35.739,70 | |
| 24 cuotas de $2.031,57 | Total $48.757,70 |
| 6 cuotas de $5.304,18 | Total $31.825,10 |
| 6 cuotas de $5.666,43 | Total $33.998,60 | |
| 9 cuotas de $4.314,28 | Total $38.828,60 | |
| 12 cuotas de $3.583,01 | Total $42.996,20 |
| 18 cuotas de $2.311,11 | Total $41.600,10 |
| 1 cuota de $23.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $23.000 |
| 1 cuota de $23.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $23.000 |
| 12 cuotas de $3.167,10 | Total $38.005,20 |
| 3 cuotas de $8.421,06 | Total $25.263,20 | |
| 6 cuotas de $4.548,63 | Total $27.291,80 | |
| 9 cuotas de $3.764,84 | Total $33.883,60 | |
| 18 cuotas de $2.647,55 | Total $47.656 |
| 1 cuota de $26.588 | Total $26.588 | |
| 6 cuotas de $4.950,36 | Total $29.702,20 |
| 3 cuotas de $9.454,53 | Total $28.363,60 | |
| 6 cuotas de $5.378,55 | Total $32.271,30 | |
| 9 cuotas de $4.133,61 | Total $37.202,50 | |
| 12 cuotas de $3.490,63 | Total $41.887,60 | |
| 18 cuotas de $2.895,44 | Total $52.118 |
En la escuela, la señorita pidió que todos hicieran un dibujo. Una casita allá, un árbol acá.. y un chancho -no un cerdo, un señor chancho- violeta, violetísimo y embarrado, por acá. Una obra de arte. ¿Cómo no va a estar orgullosa la protagonista de este cuento? Pero a la seño, uhm, parece que no le gustó tanto y, sin explicaciones, eligió el dibujo de otra niña para colgar en la pared.
Al volver a casa, frente a la merienda, zas: no puede comer. “Tengo algo en la garganta y no puedo tragar”, dice Ana. La mamá, preocupada, le recuerda: para crecer sanos y fuertes ¡hay que comer bien! Pero no hay caso: eso en la garganta sigue ahí y no deja pasar ni a los zapallitos, que son su comida preferida.
¿Hará falta ver a un doctor? Allá va la familia y descubren que eso que parecía una cosa sin forma ¡es un nudo en la garganta! ¿Habrá que ver a una eminencia? ¿Cómo se deshace un nudo invisible que no nos deja tranquilos? ¿Será que una doctora extranjera, otro chancho violeta y una alegría inesperada puedan ser santo remedio? El final es feliz: el nudo se desata, Ana recupera su apetito y puede retomar su vida, una vida sana en la que se puede mirar el mundo desde la sensibilidad propia y en la que las experiencias pueden ser expresadas con libertad artística.
