| 2 cuotas de $12.650 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $25.300 |
| 1 cuota de $25.300 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $25.300 |
| 2 cuotas de $15.392,52 | Total $30.785,04 | |
| 3 cuotas de $10.573,71 | Total $31.721,14 | |
| 6 cuotas de $5.784,84 | Total $34.709,07 | |
| 9 cuotas de $4.150,88 | Total $37.357,98 | |
| 12 cuotas de $3.339,60 | Total $40.075,20 | |
| 24 cuotas de $2.382,73 | Total $57.185,59 |
| 3 cuotas de $10.892,49 | Total $32.677,48 | |
| 6 cuotas de $5.979,65 | Total $35.877,93 | |
| 9 cuotas de $4.474,44 | Total $40.270,01 | |
| 12 cuotas de $3.664,49 | Total $43.973,93 |
| 3 cuotas de $10.923,69 | Total $32.771,09 | |
| 6 cuotas de $6.151,27 | Total $36.907,64 |
| 18 cuotas de $2.680,67 | Total $48.252,16 |
| 1 cuota de $25.300 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $25.300 |
«La idea de original está estrechamente entrelazada con la de verdad, y la verdad es una técnica cultural que atenta contra el cambio por medio de la exclusión y la trascendencia. Los chinos aplican otra técnica cultural, que opera con la inclusión y la inmanencia. Solo en el terreno de esta última es posible relacionarse con las copias y las reproducciones de manera libre y productiva.»
“Shanzhai” es un neologismo chino que refiere a la apropiación de una forma o una idea, desestimando su estatus de originalidad. Un shanzhai es un fake, una copia pirata, una parodia. Aplicado en un principio a las falsificaciones de productos electrónicos y marcas de ropa, este concepto hoy abarca todos los terrenos de la vida en China: hay arquitectura shanzhai, comida shanzhai, diputados shanzhai y hasta estrellas del espectáculo shanzhai. En tanto su atractivo radica precisamente en la variación funcional e ingeniosa, son mucho más que meras falsificaciones baratas. No pretenden engañar a nadie. Su capacidad de innovación, que es innegable, no se define por el genio o la creación ex nihilo, sino por ser parte de un proceso anónimo y continuado de combinación y mutación.
A partir de la elaboración de este y de otros conceptos presentes en la larga tradición del arte chino así como en el budismo o el taoísmo, el teórico cultural Byung-Chul Han nos revela en este lúcido ensayo algunas claves para comprender los diferentes posicionamientos de Oriente y Occidente frente a problemáticas contemporáneas tales como las leyes de propiedad intelectual, la conservación patrimonial o la clonación. A la creencia occidental en la inmutabilidad y la permanencia de la sustancia, se corresponde una noción de autoría y originalidad: el ser es igual a sí mismo y por ello toda reproducción tiene algo de demoníaco, que destruye la identidad y la pureza primarias. El pensamiento chino, en cambio, es deconstructivo desde sus comienzos, prescinde de toda idea de ser y esencia. Frente a la identidad, reivindica la diferencia transformadora; frente al ser, el camino.
