| 2 cuotas de $20.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $41.000 |
| 1 cuota de $41.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $41.000 |
| 2 cuotas de $24.944,40 | Total $49.888,80 | |
| 3 cuotas de $17.135,26 | Total $51.405,80 | |
| 6 cuotas de $9.374,65 | Total $56.247,90 | |
| 9 cuotas de $6.726,73 | Total $60.540,60 | |
| 12 cuotas de $5.412 | Total $64.944 | |
| 24 cuotas de $3.861,34 | Total $92.672,30 |
| 3 cuotas de $17.651,86 | Total $52.955,60 | |
| 6 cuotas de $9.690,35 | Total $58.142,10 | |
| 9 cuotas de $7.251,07 | Total $65.259,70 | |
| 12 cuotas de $5.938,50 | Total $71.262,10 |
| 3 cuotas de $17.702,43 | Total $53.107,30 | |
| 6 cuotas de $9.968,46 | Total $59.810,80 |
| 18 cuotas de $4.344,17 | Total $78.195,20 |
| 1 cuota de $41.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $41.000 |
Basado en conversaciones con guardianes de la sabiduría indígena, colectivos de artistas de México, América del Sur y el Caribe, ambientalistas, feministas, micólogxs y movimientos por la defensa de la tierra, en este libro no hay protagonistas, sino colaboradores. Entre ellos habría que contar también, y principalmente, a líquenes, mohos, cordyceps, shiitakes y gírgolas. Seamos como los hongos es un relato de viaje por el reino Funga que transita regiones diversas como Minas Gerais, Wallmapu/Araucanía, Medellín, Barbados y Chiapas, escrito por Yasmine Ostendorf-Rodríguez, una investigadora y artista cuyas obras son producto de redes internacionales de activismo, producción estética y científica inspiradas en el micelio, la estructura reticular subterránea que integra el cuerpo vegetativo de los hongos y que puede conectar a las plantas entre sí. Los caminos propuestos por esta búsqueda conducen a una epistemología que no se construye en términos absolutos, que critica las taxonomías heredadas del patriarcado y el capitalismo colonial, pero que asume y problematiza lo heredado buscando enriquecer nuestra vida, infundiéndola con lenguas ancestrales, prácticas y estudios transdisciplinarios que tienen su laboratorio o taller en el bosque, la selva, el pantano y los suburbios de las grandes ciudades.
El entramado micélico forma un sistema ecológico fascinante y encierra una profunda utilidad como metáfora de posibles formas de pensar y organizarse. De allí que cada capítulo de Seamos como los hongos se plantee como una enseñanza que puede abordar la colaboración interespecies, la descolonialidad y la muerte hasta nuestra relación con la incertidumbre. Articulado a partir de los senderos abiertos por Donna Haraway y Anna Tsing, la botánica Robin Wall Kimmerer, la compositora Pauline Oliveros, o el chamán Davi Kopenawa, entre otras complicidades, este libro demuestra que fortalecer las relaciones (entre humanos y no-humanos) a través de la escucha, el respeto, la paciencia y la confianza es tan importante como salir a la calle y organizar una revuelta. O quizás sea una forma diferente de hacer política.
