| 1 cuota de $23.400 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $23.400 |
| 1 cuota de $23.400 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $23.400 |
| 3 cuotas de $7.800 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $23.400 |
| 2 cuotas de $11.700 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $23.400 |
| 6 cuotas de $5.153,46 | Total $30.920,76 | |
| 9 cuotas de $3.730,22 | Total $33.571,98 | |
| 12 cuotas de $3.030,10 | Total $36.361,26 | |
| 24 cuotas de $2.066,90 | Total $49.605,66 |
| 6 cuotas de $5.396,43 | Total $32.378,58 |
| 6 cuotas de $5.764,98 | Total $34.589,88 | |
| 9 cuotas de $4.389,32 | Total $39.503,88 | |
| 12 cuotas de $3.645,33 | Total $43.743,96 |
| 18 cuotas de $2.351,31 | Total $42.323,58 |
| 1 cuota de $23.400 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $23.400 |
| 1 cuota de $23.400 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $23.400 |
| 12 cuotas de $3.222,18 | Total $38.666,16 |
| 3 cuotas de $8.567,52 | Total $25.702,56 | |
| 6 cuotas de $4.627,74 | Total $27.766,44 | |
| 9 cuotas de $3.830,32 | Total $34.472,88 | |
| 18 cuotas de $2.693,60 | Total $48.484,80 |
| 1 cuota de $27.050,40 | Total $27.050,40 | |
| 6 cuotas de $5.036,46 | Total $30.218,76 |
| 3 cuotas de $9.618,96 | Total $28.856,88 | |
| 6 cuotas de $5.472,09 | Total $32.832,54 | |
| 9 cuotas de $4.205,50 | Total $37.849,50 | |
| 12 cuotas de $3.551,34 | Total $42.616,08 | |
| 18 cuotas de $2.945,80 | Total $53.024,40 |
Ricoteros, no ricoteros, incluso anti ricoteros, todos acuerdan en que Los Redondos son algo distinto, sin siquiera mucha necesidad de argumentar: es una verdad sensible. Incluso los no ricoteros tie- nen su relación personal con la banda. Porque Patricio Rey es muy especial: el efecto exuberante de su presencia sin permiso fuerza al medio a posicionarse en torno suyo de una u otra manera. Especial, fundante de especie, pero ¿por qué tanta historia con una banda de rock?
La propuesta de la banda fue tomada por multitudinarias pasio- nes para afirmarse, para pensarse, para agruparse, incluso para orientarse, mapear el mundo, elaborar una política de olfatos, un régimen de afectos y enemistades, un régimen donde la estética, el gusto, es un organizador de confianzas y distancias. Y a su vez la banda tomó los nervios y las alegrías que esas multitudes organiza- ron en su fuego como brújula y alimento de su viaje.
La especialidad ricotera se evidencia por la fuerza de su presencia, desborde y proliferación; Patricio Rey no compite, no asciende, no conquista: pone a rodar discos de furia festejante, baila en las lla- mas –en llamado– y se va. Pero ¿qué hace a esa especialidad? ¿Por qué los Redondos son los Redondos? Los misterios no pueden re- solverse, pero pueden transformarse en misterios mejores.
Los Redondos, fiesta y resistencia, chorrearon todas las épocas, los 70, los 80, los 90; rompieron en 2001 y su desborde se confunde con el de una era política en Argentina.? Fueron un campo sensible: laboratorio, fábrica y campo de entre- namiento de inquietudes estéticas y políticas disidentes. Con su música, sus frases, sus imágenes y sus recitales, Patricio Rey apa- drinó un carnaval subterráneo para sobrevivir la dictadura, una fiesta rabiosa para atravesar el retorno democrático, y un escep- ticismo fértil que habitó el agotamiento de la representación sin apatía ni nihilismo; un raje, siempre, del orden del día.
Ese raje, tan especial, abre una perspectiva desde la que leer nues- tra historia, recordar lo eterno, disputar el presente. No hay un día donde por la calle en esta ciudad no suenen los Redondos. Redon- dos, una fiesta donde decir nada es verdad salvo nuestro grito, este grito que abarca el cosmos. Aguante y creación, mapa del mundo y orientación en el desastre: sin astros, desconfiados de cualquier ídolo, bailando los designios de nuestro dios pagano, Patricio, esta realeza del nosotros.
