| 2 cuotas de $14.750 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $29.500 |
| 1 cuota de $29.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $29.500 |
| 2 cuotas de $17.947,80 | Total $35.895,60 | |
| 3 cuotas de $12.329,03 | Total $36.987,10 | |
| 6 cuotas de $6.745,17 | Total $40.471,05 | |
| 9 cuotas de $4.839,96 | Total $43.559,70 | |
| 12 cuotas de $3.894 | Total $46.728 | |
| 24 cuotas de $2.778,28 | Total $66.678,85 |
| 3 cuotas de $12.700,73 | Total $38.102,20 | |
| 6 cuotas de $6.972,32 | Total $41.833,95 | |
| 9 cuotas de $5.217,23 | Total $46.955,15 | |
| 12 cuotas de $4.272,82 | Total $51.273,95 |
| 3 cuotas de $12.737,11 | Total $38.211,35 | |
| 6 cuotas de $7.172,43 | Total $43.034,60 |
| 18 cuotas de $3.125,68 | Total $56.262,40 |
| 1 cuota de $29.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $29.500 |
Como ya hiciera en Apegos feroces y La mujer singular y la ciudad, Vivian Gornick vuelve a mostrar, en las irresistibles viñetas que componen Mirarse de frente, su inigualable talento para aunar el recuento de sus propias vivencias y la reflexión, con esa mezcla de ingenio, frescura y sabiduría que ha hecho de ella una autora ya insustituible para tantos y tantos lectores.
En este nuevo libro, Gornick convierte el recuerdo de su experiencia como camarera en los Catskills no sólo en una agridulce aproximación al deseo juvenil y los trabajos veraniegos, sino en una indeleble toma de contacto con las desigualdades de clase y de género. Su periplo como profesora visitante por varias universidades estadounidenses le sirve para trazar una maravillosa y tragicómica radiografía del paisaje académico como suplicio para el espíritu: comunidades aisladas, con sus ritos y rencillas, con su peculiar dinámica de soledad y sociabilidad, donde el alma se enmohece rodeada de seres sólo en apariencia afines. Ya sea para hablarnos de su relación con la ciudad, de su evolución como feminista o para meditar sobre los recónditos motivos por los que una antigua amiga suya, pese a ser admirada y amada por muchos, evadía sistemáticamente cualquier atisbo de intimidad, Gornick vuelve a ofrecernos la singular mirada –valiente y feroz, empática y siempre de frente– con la que encara el mundo.
