| 2 cuotas de $11.250 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $22.500 |
| 3 cuotas de $7.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $22.500 |
| 1 cuota de $22.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $22.500 |
| 2 cuotas de $13.689 | Total $27.378 | |
| 3 cuotas de $9.403,50 | Total $28.210,50 | |
| 6 cuotas de $5.144,62 | Total $30.867,75 | |
| 9 cuotas de $3.691,50 | Total $33.223,50 | |
| 12 cuotas de $2.970 | Total $35.640 | |
| 24 cuotas de $2.119,03 | Total $50.856,75 |
| 3 cuotas de $9.687 | Total $29.061 | |
| 6 cuotas de $5.317,87 | Total $31.907,25 | |
| 9 cuotas de $3.979,25 | Total $35.813,25 | |
| 12 cuotas de $3.258,93 | Total $39.107,25 |
| 3 cuotas de $9.714,75 | Total $29.144,25 | |
| 6 cuotas de $5.470,50 | Total $32.823 |
| 18 cuotas de $2.384 | Total $42.912 |
| 1 cuota de $22.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $22.500 |
| 1 cuota de $22.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $22.500 |
| 12 cuotas de $3.098,25 | Total $37.179 |
| 3 cuotas de $8.238 | Total $24.714 | |
| 6 cuotas de $4.449,75 | Total $26.698,50 | |
| 9 cuotas de $3.683 | Total $33.147 | |
| 18 cuotas de $2.590 | Total $46.620 |
| 1 cuota de $26.010 | Total $26.010 | |
| 6 cuotas de $4.842,75 | Total $29.056,50 |
| 3 cuotas de $9.249 | Total $27.747 | |
| 6 cuotas de $5.261,62 | Total $31.569,75 | |
| 9 cuotas de $4.043,75 | Total $36.393,75 | |
| 12 cuotas de $3.414,75 | Total $40.977 | |
| 18 cuotas de $2.832,50 | Total $50.985 |
Nelson Specchia en "Los mapas se dibujan en el agua" retrata con una prosa Arme y despojada de cualquier adorno, la historia de una familia, es decir, la historia de un mundo, la voz de alguien que decide contarlo, según lo recuerda o se lo contaron, en una lengua inevitablemente ajena ("Todo eso nos contaron, nos contaba el Tío Viejo y la Mamá, una, diez, cien veces, todo. Aprendan, nos decían. Recuerden, nos decían"). Y en ese trance recorre también la historia de esta dulce tierra: la inmigración de comienzos del siglo pasado, hombres y mujeres escapando del hambre, la guerra y la muerte; sus constantes traslados y trabajos hasta emplazarse en el norte inhospito (entonces y ahora), "en ese pedazo de selva perdida en medio del trópico chaqueño"; la añoranza de Italia, las mudanzas, los negocios (porque los protagonistas de esta historia, Analmente lograrían, mediante el comercio de automóviles, tractores y víveres, una posición mercantil cómoda). Durante el relato se menciona "una maldición" que perseguía al clan, materializado a través de malas o apresuradas decisiones que los ponían en aprietos ante la economía, los diversos modos de rupturas de la vida social y política o la violencia permanente, atestiguada, palpable, impune.
Si los dioses tejen desventuras para que los hombres las canten, en la presente novela el narrador busca recobrar el tiempo ido y la imposibilidad más fatal, la de la nombrar la tragedia, la muerte, la desaparición Forzada de un hijo. Un largo periplo de voces, nombres y horas en pos de constatar que no está hundido y quieto un corazón todavía, aunque todos los recuerdos terminen igual ("Uno es de donde está: los mapas se dibujan en el agua y por donde pasa la canoa no deja huella").
