| 2 cuotas de $19.999,50 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $39.999 |
| 1 cuota de $39.999 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $39.999 |
| 2 cuotas de $24.335,39 | Total $48.670,78 | |
| 3 cuotas de $16.716,91 | Total $50.150,75 | |
| 6 cuotas de $9.145,77 | Total $54.874,63 | |
| 9 cuotas de $6.562,50 | Total $59.062,52 | |
| 12 cuotas de $5.279,86 | Total $63.358,42 | |
| 24 cuotas de $3.767,07 | Total $90.409,74 |
| 3 cuotas de $17.220,90 | Total $51.662,71 | |
| 6 cuotas de $9.453,76 | Total $56.722,58 | |
| 9 cuotas de $7.074,04 | Total $63.666,41 | |
| 12 cuotas de $5.793,52 | Total $69.522,26 |
| 3 cuotas de $17.270,23 | Total $51.810,70 | |
| 6 cuotas de $9.725,09 | Total $58.350,54 |
| 18 cuotas de $4.238,11 | Total $76.286,09 |
| 1 cuota de $39.999 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $39.999 |
Las plantas son la mayor fuente de riqueza del planeta Tierra (pensemos, por ejemplo, que el carbón y el petróleo fueron vida vegetal en el pasado). En La vida secreta de las plantas se exponen los experimentos que muestran la manera en que las plantas se comunican y cómo esta afecta la vida del resto de los seres vivos, para entender a su vez las relaciones físicas, emocionales y espirituales entre las plantas y los humanos.
Sin las plantas verdes, no comeríamos ni respiraríamos. Bajo la superficie de cada hoja, hay un millón de labios móviles que se dedican a devorar anhídrido carbónico y a despedir oxígeno. Más de 64 millones de kilómetros cuadrados de superficies cubiertas por hojas están cada día realizando este milagro de la fotosíntesis, produciendo oxígeno y alimentos para el hombre y los animales. La cantidad principal de los 375.000 millones de toneladas de alimentos que consumimos al año procede de las plantas, que los sintetizan del aire y del suelo con la ayuda de la luz solar. El resto deriva de productos animales, que también proceden de las plantas.
Los datos con que actualmente contamos afianzan y corroboran la visión de que las plantas son criaturas vivas, que respiran y se comunican, dotadas de personalidad y de los atributos del alma. Somos nosotros los que, en nuestra ceguera, nos hemos empeñado y obstinado en considerarlas autómatas.
