| 2 cuotas de $13.450 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $26.900 |
| 1 cuota de $26.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $26.900 |
| 2 cuotas de $16.365,96 | Total $32.731,92 | |
| 3 cuotas de $11.242,40 | Total $33.727,22 | |
| 6 cuotas de $6.150,68 | Total $36.904,11 | |
| 9 cuotas de $4.413,39 | Total $39.720,54 | |
| 12 cuotas de $3.550,80 | Total $42.609,60 | |
| 24 cuotas de $2.533,41 | Total $60.802,07 |
| 3 cuotas de $11.581,34 | Total $34.744,04 | |
| 6 cuotas de $6.357,81 | Total $38.146,89 | |
| 9 cuotas de $4.757,41 | Total $42.816,73 | |
| 12 cuotas de $3.896,24 | Total $46.754,89 |
| 3 cuotas de $11.614,52 | Total $34.843,57 | |
| 6 cuotas de $6.540,28 | Total $39.241,72 |
| 18 cuotas de $2.850,20 | Total $51.303,68 |
| 1 cuota de $26.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $26.900 |
«Todo ha cambiado.» Se advierte en uno de los poemas de La impaciencia, y se insiste: «todo ha cambiado.» Ha sucedido así, o no: a esa sensación contradictoria —a esa duda que nadie nos obliga a resolver— se enfrenta Guillermo Morales Sillas.
Este es un libro de poemas que tiene que ver con lo que ocurre y con lo que no ocurre, con aquello que se espera o se adivina o se intuye, y sin embargo nunca se concreta. Es también un libro de poemas que sin embargo huye de la sensación del fracaso o la decepción, o no: un libro de poemas que unas veces habla sobre el fracaso o la decepción, otras sobre la plenitud y la alegría, y que también se sienta a mirar sin más, a que la vida se complique o se arregle.
La impaciencia nos cuenta la rutina y nos cuenta también la trascendencia, sin entenderlas como antónimas; habla de la familia —de la que venimos, a la que vamos— y de la soledad, del amor y la costumbre, del trabajo y del ocio, del paisaje no como adorno sino como elemento con voz y casi voto. Guillermo Morales Sillas maneja el lenguaje como quiere, con feliz deseo de experimentar, y maneja el humor y la ironía, y mantiene que «todo ha cambiado», pero también que «sale un sol nuevo.»
Este libro se decide y no. Quizá se trate de que nos enfrentamos a todo con demasiada prisa: estos poemas ensayan otros ritmos.
