| 1 cuota de $41.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $41.500 |
| 2 cuotas de $20.750 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $41.500 |
| 6 cuotas de $9.139,68 | Total $54.838,10 | |
| 9 cuotas de $6.615,56 | Total $59.540,05 | |
| 12 cuotas de $5.373,90 | Total $64.486,85 | |
| 24 cuotas de $3.665,66 | Total $87.975,85 |
| 6 cuotas de $9.570,59 | Total $57.423,55 |
| 6 cuotas de $10.224,22 | Total $61.345,30 | |
| 9 cuotas de $7.784,48 | Total $70.060,30 | |
| 12 cuotas de $6.465,01 | Total $77.580,10 |
| 18 cuotas de $4.170,06 | Total $75.061,05 |
| 1 cuota de $41.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $41.500 |
«En la vida tenemos que despedirnos de las cosas que amamos, lo que es muy distinto a perderlas, pues para que eso no suceda existen la memoria y la imaginación».
Del prólogo de Gustavo Martín Garzo
Un año antes de su muerte, Franz Kafka paseaba por el parque Steglitz, en Berlín, y encontró a una niña llorando porque había perdido su muñeca. Para consolar a la pequeña, el autor de La metamorfosis se inventó una peculiar historia: la muñeca no se había perdido, se había ido de viaje, y él tenía una carta que le llevaría al día siguiente al parque. Aquella noche Kafka escribió la primera de muchas cartas que, durante tres semanas, entregó a la niña puntualmente, narrando las peripecias de la extraordinaria muñeca desde todos los rincones del mundo.
