| 1 cuota de $36.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $36.500 |
| 2 cuotas de $18.250 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $36.500 |
| 6 cuotas de $8.038,52 | Total $48.231,10 | |
| 9 cuotas de $5.818,51 | Total $52.366,55 | |
| 12 cuotas de $4.726,45 | Total $56.717,35 | |
| 24 cuotas de $3.224,01 | Total $77.376,35 |
| 6 cuotas de $8.417,51 | Total $50.505,05 |
| 6 cuotas de $8.992,38 | Total $53.954,30 | |
| 9 cuotas de $6.846,59 | Total $61.619,30 | |
| 12 cuotas de $5.686,09 | Total $68.233,10 |
| 18 cuotas de $3.667,64 | Total $66.017,55 |
| 1 cuota de $36.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $36.500 |
«En la vida tenemos que despedirnos de las cosas que amamos, lo que es muy distinto a perderlas, pues para que eso no suceda existen la memoria y la imaginación».
Del prólogo de Gustavo Martín Garzo
Un año antes de su muerte, Franz Kafka paseaba por el parque Steglitz, en Berlín, y encontró a una niña llorando porque había perdido su muñeca. Para consolar a la pequeña, el autor de La metamorfosis se inventó una peculiar historia: la muñeca no se había perdido, se había ido de viaje, y él tenía una carta que le llevaría al día siguiente al parque. Aquella noche Kafka escribió la primera de muchas cartas que, durante tres semanas, entregó a la niña puntualmente, narrando las peripecias de la extraordinaria muñeca desde todos los rincones del mundo.
