| 2 cuotas de $12.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.000 |
| 1 cuota de $24.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.000 |
| 2 cuotas de $14.601,60 | Total $29.203,20 | |
| 3 cuotas de $10.030,40 | Total $30.091,20 | |
| 6 cuotas de $5.487,60 | Total $32.925,60 | |
| 9 cuotas de $3.937,60 | Total $35.438,40 | |
| 12 cuotas de $3.168 | Total $38.016 | |
| 24 cuotas de $2.260,30 | Total $54.247,20 |
| 3 cuotas de $10.332,80 | Total $30.998,40 | |
| 6 cuotas de $5.672,40 | Total $34.034,40 | |
| 9 cuotas de $4.244,53 | Total $38.200,80 | |
| 12 cuotas de $3.476,20 | Total $41.714,40 |
| 3 cuotas de $10.362,40 | Total $31.087,20 | |
| 6 cuotas de $5.835,20 | Total $35.011,20 |
| 18 cuotas de $2.542,93 | Total $45.772,80 |
| 1 cuota de $24.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.000 |
Este libro recoge investigaciones desarrolladas durante los últimos diez años en torno a la literatura latinoamericana, memorias, archivos y agendas feministas. A través del análisis de las poéticas de María Moreno (Argentina), Diamela Eltit (Chile), Giuseppe Campuzano (Perú) y Pedro Lemebel (Chile), el libro propone abordar una zona divergente dentro de las escrituras de la postdictadura del Cono Sur, constituida por propuestas estéticas desatendidas por la crítica. Son escrituras que se desmarcaron del paradigma de la derrota, impulsando una agenda de debates estéticos y políticos que no condice con las posibilidades discursivas (demarcadas por las coordenadas del pudor retórico y, asimismo, en las antípodas, el destape y el morbo) ni con los repertorios de temas.
Conforman una zona poética que, a contracorriente del clima de época, enuncian que todavía hay batallas por ganar; por lo que abonaron modalidades oblicuas y disímiles en cuanto al procesamiento del trauma de la violencia dictatorial. Son prácticas escriturales que anclan la voz a un locus de enunciación feminista y de sexualidades disidentes – “tercermundistas”, en el cruce entre escritura, cuerpo y performance. Esta obra construye el concepto de “archivo vernáculo” en articulación crítica al concepto de “lengua feminista” y “lenguajes menores”. A través de estos conceptos da cuenta de los mecanismos puestos en juego en esta zona literaria para hablar una lengua-argot que confronte el poder de los patriarcalismos y los nacionalismos; además analiza cómo estas construcciones lingüísticas devienen materiales sígnicos desde los que se proponen nuevos imaginarios de lo común.
