| 2 cuotas de $9.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $18.000 |
| 3 cuotas de $6.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $18.000 |
| 1 cuota de $18.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $18.000 |
| 2 cuotas de $10.951,20 | Total $21.902,40 | |
| 3 cuotas de $7.522,80 | Total $22.568,40 | |
| 6 cuotas de $4.115,70 | Total $24.694,20 | |
| 9 cuotas de $2.953,20 | Total $26.578,80 | |
| 12 cuotas de $2.376 | Total $28.512 | |
| 24 cuotas de $1.695,23 | Total $40.685,40 |
| 3 cuotas de $7.749,60 | Total $23.248,80 | |
| 6 cuotas de $4.254,30 | Total $25.525,80 | |
| 9 cuotas de $3.183,40 | Total $28.650,60 | |
| 12 cuotas de $2.607,15 | Total $31.285,80 |
| 3 cuotas de $7.771,80 | Total $23.315,40 | |
| 6 cuotas de $4.376,40 | Total $26.258,40 |
| 18 cuotas de $1.907,20 | Total $34.329,60 |
| 1 cuota de $18.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $18.000 |
En las noches del pueblo, de tanto en tanto el locutor de radio recitaba “La vuelta al hogar” del entrerriano Andrade, donde un hombre vencido regresa al lugar de su infancia y encuentra que “todo está como era entonces/ la casa, la calle, el río”… Pero a diferencia de aquél poema, aquí no hay una vuelta definitiva ni pasado idílico, sino un perpetuo ir y venir, de la ciudad al pueblo, del presente al pasado donde todo sigue ocurriendo. Aquí, los techos altos de la ciudad son pretexto para recordar la changa del arreglo del techo de chapa, o el foso del ascensor es tumba o pozo de donde suben y bajan memorias que la conversación convoca. Entonces el oído se recuesta allá, en el decir de los “parvazos” de voces que “pispean” la pelea interminable de los albañiles, o se detiene en el coral de vecinos que vocean bordeando la noche indecible en que la madre “yace muriéndose” (Viel).
Después de haber viajado y aprendido como en Pavese, en el poema se regresa para tomar partido por destinos simples e ir más allá del linde de calles sin nombres. Y siempre estará el halo o ronda del mate donde las presencias silenciosas que saben, sostienen, amorosas, al que aprende, ceremonia a la que vienen amigos muertos a acomodarnos los versos para luego desaparecer. Y entre sorbos amargos y pausas de soledad, entramos a la corriente del poema, en la zona dulce de las pérdidas, “en la parte de adentro del tiempo”.
César Rojas
