| 2 cuotas de $12.450 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.900 |
| 1 cuota de $24.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.900 |
| 2 cuotas de $15.149,16 | Total $30.298,32 | |
| 3 cuotas de $10.406,54 | Total $31.219,62 | |
| 6 cuotas de $5.693,38 | Total $34.160,31 | |
| 9 cuotas de $4.085,26 | Total $36.767,34 | |
| 12 cuotas de $3.286,80 | Total $39.441,60 | |
| 24 cuotas de $2.345,06 | Total $56.281,47 |
| 3 cuotas de $10.720,28 | Total $32.160,84 | |
| 6 cuotas de $5.885,11 | Total $35.310,69 | |
| 9 cuotas de $4.403,70 | Total $39.633,33 | |
| 12 cuotas de $3.606,55 | Total $43.278,69 |
| 3 cuotas de $10.750,99 | Total $32.252,97 | |
| 6 cuotas de $6.054,02 | Total $36.324,12 |
| 18 cuotas de $2.638,29 | Total $47.489,28 |
| 1 cuota de $24.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.900 |
El 5 de diciembre de 1990 un grupo de obreros que levantaba un hotel en el centro de Buenos Aires vio cómo Jorge Sivak se lanzó al vacío sin darles tiempo a impedirlo. Era comunista y también banquero, y ese día se había decretado la quiebra de su empresa. Del duelo que demoró un cuarto de siglo emerge esta historia única y universal de un padre y un hijo.
Martín Sivak, que en el momento del suicidio tenía quince años, reconstruye una vida que brilló y se extinguió ante sus ojos. Jorge había sido dirigente estudiantil, guerrillero urbano, abogado defensor de presos políticos, y él mismo preso político y exiliado. Pero nunca abandonó la empresa familiar, un pequeño imperio creado gracias a la habilidad mercantil de su padre y a los fondos secretos del Partido Comunista. Quedó a cargo —sin don para los negocios— cuando su hermano mayor fue asesinado en el secuestro más sonado de la década de 1980: el Caso Sivak.
El autor compartió con su padre el entusiasmo de emprendimientos comerciales absurdos, las aventuras políticas más delirantes y el fervor por Independiente. Con honestidad descarnada busca en la memoria, conversa con los personajes prodigiosos que trataron a su familia, revisa fotos y expedientes judiciales y escucha su voz en viejas grabaciones para salvar del naufragio de la memoria las preguntas que quedaron sin respuesta, preservadas tercamente por el amor.
