| 2 cuotas de $32.450 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $64.900 |
| 3 cuotas de $21.633,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $64.900 |
| 1 cuota de $64.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $64.900 |
| 2 cuotas de $39.485,16 | Total $78.970,32 | |
| 3 cuotas de $27.123,87 | Total $81.371,62 | |
| 6 cuotas de $14.839,38 | Total $89.036,31 | |
| 9 cuotas de $10.647,92 | Total $95.831,34 | |
| 12 cuotas de $8.566,80 | Total $102.801,60 | |
| 24 cuotas de $6.112,22 | Total $146.693,47 |
| 3 cuotas de $27.941,61 | Total $83.824,84 | |
| 6 cuotas de $15.339,11 | Total $92.034,69 | |
| 9 cuotas de $11.477,92 | Total $103.301,33 | |
| 12 cuotas de $9.400,22 | Total $112.802,69 |
| 3 cuotas de $28.021,65 | Total $84.064,97 | |
| 6 cuotas de $15.779,35 | Total $94.676,12 |
| 18 cuotas de $6.876,51 | Total $123.777,28 |
| 1 cuota de $64.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $64.900 |
Los autores de Mercaderes de la duda nos desvelan en esta ocasión la verdad sobre otra de las ideas falsas más tenaces —y destructivas— de Estados Unidos, un dogma desastroso: la «magia del mercado». A principios del siglo xx, varias élites empresariales, asociaciones comerciales, ricos y medios de comunicación se propusieron construir una nueva ortodoxia estadounidense: abajo el «gran gobierno» y arriba los mercados sin trabas. Con asombrosas pruebas de archivo, los dos historiadores documentan las campañas desplegadas para reescribir los libros de texto, combatir los sindicatos y defender el trabajo infantil. Analizan las estratagemas que hicieron conocidos a economistas de línea dura como Friedrich von Hayek y Milton Friedman, las raíces liberales de los libros de La casa de la pradera o el programa de televisión patrocinado por General Electric que transmitió la doctrina del libre mercado a millones de personas y lanzó la carrera política de Ronald Reagan. En la década de 1970, esta propaganda tuvo éxito y la ideología del libre mercado definiría el siguiente medio siglo, dándonos una crisis de la vivienda, el azote de los opioides o la destrucción del clima. Solo si comprendemos la historia podremos imaginar un futuro en el que los mercados sirvan a la democracia y no la repriman.
