| 2 cuotas de $19.250 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $38.500 |
| 1 cuota de $38.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $38.500 |
| 2 cuotas de $23.423,40 | Total $46.846,80 | |
| 3 cuotas de $16.090,43 | Total $48.271,30 | |
| 6 cuotas de $8.803,02 | Total $52.818,15 | |
| 9 cuotas de $6.316,56 | Total $56.849,10 | |
| 12 cuotas de $5.082 | Total $60.984 | |
| 24 cuotas de $3.625,89 | Total $87.021,55 |
| 3 cuotas de $16.575,53 | Total $49.726,60 | |
| 6 cuotas de $9.099,47 | Total $54.596,85 | |
| 9 cuotas de $6.808,93 | Total $61.280,45 | |
| 12 cuotas de $5.576,40 | Total $66.916,85 |
| 3 cuotas de $16.623,01 | Total $49.869,05 | |
| 6 cuotas de $9.360,63 | Total $56.163,80 |
| 18 cuotas de $4.079,28 | Total $73.427,20 |
| 1 cuota de $38.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $38.500 |
Cuenta Vivian Gornick que un día comenzó a releer Regrero a Howards End y con gran asombro descubrió que su interpretación de la novela, años después de su primera lectura, era ahora radicalmente distinta. Consciente de que no hay nada como regresar a un lugar que no ha cambiado para descubrir en qué ha cambiado uno mismo, decidió retomar aquellos libros cruciales que la convirtieron en la mujer que es, y releerlos, con el propósito de redescubrirse a sí misma. El resultado es Cuentas pendientes, en el que Vivian Gornick combina sus dos géneros literarios favoritos, la crítica literaria y las memorias, entrelazando las enseñanzas de las lecturas que marcaron su vida con el relato de sus propias experiencias vitales. En nueve paradas, la autora de Apegos feroces relata cómo a lo largo del tiempo fue identificándose con distintos personajes de la novela Hijos y amantes de D. H. Lawrence, analiza el concepto de feminidad en las novelas de Colette, se cuestiona la veracidad de la memoria en El amante de Marguerite Duras, y explica por qué siempre que lee a Natalia Ginzburg ama un poco más la vida. Cuentas pendientes es la celebración de la pasión de Vivian Gornick por la literatura, un homenaje a la lectura como forma de conocerse a uno mismo, una y otra vez, y sentir «el poder de la Vida con mayúsculas». Pero, ante todo, es la oportunidad de reencontrarnos con la Gornick de siempre, con esa voz que tanto amamos y admiramos: perspicaz, sabia y valiente, que sabe mirarse a sí misma sin artificios.
