| 2 cuotas de $13.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $27.000 |
| 1 cuota de $27.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $27.000 |
| 2 cuotas de $16.426,80 | Total $32.853,60 | |
| 3 cuotas de $11.284,20 | Total $33.852,60 | |
| 6 cuotas de $6.173,55 | Total $37.041,30 | |
| 9 cuotas de $4.429,80 | Total $39.868,20 | |
| 12 cuotas de $3.564 | Total $42.768 | |
| 24 cuotas de $2.542,83 | Total $61.028,10 |
| 3 cuotas de $11.624,40 | Total $34.873,20 | |
| 6 cuotas de $6.381,45 | Total $38.288,70 | |
| 9 cuotas de $4.775,10 | Total $42.975,90 | |
| 12 cuotas de $3.910,72 | Total $46.928,70 |
| 3 cuotas de $11.657,70 | Total $34.973,10 | |
| 6 cuotas de $6.564,60 | Total $39.387,60 |
| 18 cuotas de $2.860,80 | Total $51.494,40 |
| 1 cuota de $27.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $27.000 |
| 1 cuota de $27.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $27.000 |
| 12 cuotas de $3.717,90 | Total $44.614,80 |
| 3 cuotas de $9.885,60 | Total $29.656,80 | |
| 6 cuotas de $5.339,70 | Total $32.038,20 | |
| 9 cuotas de $4.419,60 | Total $39.776,40 | |
| 18 cuotas de $3.108 | Total $55.944 |
| 1 cuota de $31.212 | Total $31.212 | |
| 6 cuotas de $5.811,30 | Total $34.867,80 |
| 3 cuotas de $11.098,80 | Total $33.296,40 | |
| 6 cuotas de $6.313,95 | Total $37.883,70 | |
| 9 cuotas de $4.852,50 | Total $43.672,50 | |
| 12 cuotas de $4.097,70 | Total $49.172,40 | |
| 18 cuotas de $3.399 | Total $61.182 |
Agua es una novela extraordinaria: un poema. Lía Chara se planta en este texto. Se planta como quien navega: con raíces que saben que las fronteras son un invento demasiado artificial. Se planta con raíces que se mecen y fluyen. Agua es poesía. Y es narrativa. Narrativa: la historia de una mujer, una trabajadora. De otra mujer, Flora, la única cuyo nombre se conoce en esta historia. Y de una tercera, la medusa que la primera de ellas va a conocer en una pileta. La historia de la trenza que arman con sus encuentros y desencuentros. Poesía: la historia de estas tres mujeres no se cuenta con secuencias lógicas. Nada de introducción, nudo y desenlace —tan parecida al sexo en la cabeza de un bodoque machirulo, esa idea de narrativa—. No: la historia sucede de imagen en imagen. Imágenes del dolor, del trabajo, del amor, de la soledad más sórdida, de los encuentros. Y las imágenes —claro, me dirán ustedes— están hechas de palabras. Pero lo que quiero decir es que las imágenes que hacen a las corrientes de esta Agua están hechas de palabras en un sentido fuerte. Cuando la lean, les va a sonar en la garganta, en el pecho, en las piernas, en el sexo: en el cuerpo entero. Es música Agua. Es música de la más hermosa que me haya tocado en los últimos años. Hermosísima.
Gabriela Cabezón Cámara
