La felicidad no es un lugar, Gustavo Yuste

$1.000

Nuestro primer desayuno

Los dos comemos manzanas verdes
y, a pesar del ácido en la lengua,
seguro vamos a acordarnos de esto
como un momento dulce.
Vos mordés la fruta sin miedo,
mientras que yo uso un cuchillo
para evitar el contacto directo.

De algo tan íntimo y superficial
podríamos sacar varias conclusiones,
pero yo elijo solo dos:
tu capacidad de dejar marcas
en las cosas que tocás
y la distancia instintiva
que toma mi cuerpo
de todo lo que me hace bien.

 

de La felicidad no es un lugar (Santos Locos, 2020)
 

 

Máxima

Si los amigos son esa familia
que uno elige tener,
los enemigos también deberían ser
una elección y no un inevitable.
Una suerte de placer culposo,
como esas canciones que no queremos
que descubran en nuestro celular
o la película que decidimos ver
cada vez que la repiten en el cable.

Dentro de mi vida austera,
el único lujo que me doy es ese:
elegir a mis enemigos con criterio.
El resto, puro humo que se tira
antes de que salga la banda al escenario.

A ellos también los cuento
con los dedos de una mano,
la misma que uso para disparar.

 

de La felicidad no es un lugar (Santos Locos, 2020)
 

Compartir: