| 1 cuota de $20.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $20.900 |
| 1 cuota de $20.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $20.900 |
| 3 cuotas de $6.966,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $20.900 |
| 2 cuotas de $10.450 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $20.900 |
| 6 cuotas de $4.602,87 | Total $27.617,26 | |
| 9 cuotas de $3.331,69 | Total $29.985,23 | |
| 12 cuotas de $2.706,37 | Total $32.476,51 | |
| 24 cuotas de $1.846,07 | Total $44.305,91 |
| 6 cuotas de $4.819,88 | Total $28.919,33 |
| 6 cuotas de $5.149,06 | Total $30.894,38 | |
| 9 cuotas de $3.920,37 | Total $35.283,38 | |
| 12 cuotas de $3.255,87 | Total $39.070,46 |
| 18 cuotas de $2.100,10 | Total $37.801,83 |
| 1 cuota de $20.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $20.900 |
| 1 cuota de $20.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $20.900 |
| 12 cuotas de $2.877,93 | Total $34.535,16 |
| 3 cuotas de $7.652,18 | Total $22.956,56 | |
| 6 cuotas de $4.133,32 | Total $24.799,94 | |
| 9 cuotas de $3.421,09 | Total $30.789,88 | |
| 18 cuotas de $2.405,82 | Total $43.304,80 |
| 1 cuota de $24.160,40 | Total $24.160,40 | |
| 6 cuotas de $4.498,37 | Total $26.990,26 |
| 3 cuotas de $8.591,29 | Total $25.773,88 | |
| 6 cuotas de $4.887,46 | Total $29.324,79 | |
| 9 cuotas de $3.756,19 | Total $33.805,75 | |
| 12 cuotas de $3.171,92 | Total $38.063,08 | |
| 18 cuotas de $2.631,07 | Total $47.359,40 |
Los tiempos largos del evolucionismo, que ponen como sujeto a una especie individual que con sus adaptaciones funcionales se aleja cada vez más de las otras, y los “genes egoístas” del neodarwinismo contemporáneo, que aseguran su supervivencia en el “huésped” mediante una lógica economicista y militar, tienen algo en común. Borran de la escena los cuerpos de los organismos presentes, sus tejidos excitables, sensaciones y placeres, y las prácticas que los hacen impensables sin estar enredados, envueltos, involucrados afectivamente en las vidas de otros, incluso de otras especies.
“Leyendo a contrapelo” la investigación del creador de la teoría de la evolución, la historiadora Carla Hustak y la antropóloga Natasha Myers descubren un Darwin desconocido, obsesionado, fascinado, envuelto sensualmente en el encuentro queer de las orquídeas y las abejas. Apoyándose en las teorías feministas, las plantas, esos seres supuestamente inmóviles y pasivos, aparecen como cuerpos sensoriales creadores de diferencias y proposiciones en un medio cargado de afectos y significancia.
El ímpetu involutivo, que está más cerca del salto de un bailarín que del momentum mecánico y ciego de la física newtoniana, que es el impulso que lleva a los cuerpos a vivir enmarañados y envueltos, pretende sentar las bases para una nueva ecología afectiva.
