| 1 cuota de $41.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $41.000 |
| 1 cuota de $41.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $41.000 |
| 3 cuotas de $13.666,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $41.000 |
| 2 cuotas de $20.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $41.000 |
| 6 cuotas de $9.029,56 | Total $54.177,40 | |
| 9 cuotas de $6.535,85 | Total $58.822,70 | |
| 12 cuotas de $5.309,15 | Total $63.709,90 | |
| 24 cuotas de $3.621,49 | Total $86.915,90 |
| 6 cuotas de $9.455,28 | Total $56.731,70 |
| 6 cuotas de $10.101,03 | Total $60.606,20 | |
| 9 cuotas de $7.690,68 | Total $69.216,20 | |
| 12 cuotas de $6.387,11 | Total $76.645,40 |
| 18 cuotas de $4.119,81 | Total $74.156,70 |
| 1 cuota de $41.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $41.000 |
| 1 cuota de $41.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $41.000 |
| 12 cuotas de $5.645,70 | Total $67.748,40 |
| 3 cuotas de $15.011,46 | Total $45.034,40 | |
| 6 cuotas de $8.108,43 | Total $48.650,60 | |
| 9 cuotas de $6.711,24 | Total $60.401,20 | |
| 18 cuotas de $4.719,55 | Total $84.952 |
| 1 cuota de $47.396 | Total $47.396 | |
| 6 cuotas de $8.824,56 | Total $52.947,40 |
| 3 cuotas de $16.853,73 | Total $50.561,20 | |
| 6 cuotas de $9.587,85 | Total $57.527,10 | |
| 9 cuotas de $7.368,61 | Total $66.317,50 | |
| 12 cuotas de $6.222,43 | Total $74.669,20 | |
| 18 cuotas de $5.161,44 | Total $92.906 |
Desde su primer cortometraje en 1966, Harun Farocki ha producido una vasta obra en la que la escritura y el cine son concebidas como actividades complementarias con las que interrogar la producción de imágenes de la sociedad contemporánea. Farocki pertenece a la generación posterior a la de los prominentes directores del “Nuevo Cine Alemán” -como Wenders, Fassbinder y Herzog-, a quienes desde Flimkritik, revista de la que formó parte entre 1974 y 1984, acusó de “conformarse con la idea que todo el mundo tenía acerca de lo que se suponía que debía ser el cine”. En contraposición a esta tradición, tanto sus películas docmentales o ensayos cinematográficos como sus más recientes videoinstalaciones, hacen uso de recursos formales propios del situacionismo, la nouvelle vague y el cine directo para producir un montaje crítico capaz de denunciar la violencia inscripta en las “imágenes del mundo” generadas por artefactos aparentemente “neutrales” e “inocentes” como las cámaras de vigilancia de los centros comerciales y de las prisiones, los noticieros, las publicidades y los videoclips, los simuladores de combate o las imágenes emitidas por los misiles teledirigidos.
Desconfiar de las imágenes se propone trazar una suerte de “biografía intelectual” a partir de una selección de textos publicados por Harun Farocki entre 1980 y 2010 en revistas, diarios, libros y catálogos de exhibiciones en museos y galerías. Estos ensayos reflejan y extienden los conceptos y líneas de investigación involucrados en su obra cinematográfica, examinando un extenso inventario de dispositivos técnicos y regímenes visuales que, lejos de simplemente representar la realidad, configuran la experiencia que hacemos del mundo contemporáneo.
