| 1 cuota de $29.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $29.000 |
| 2 cuotas de $14.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $29.000 |
| 6 cuotas de $6.386,77 | Total $38.320,60 | |
| 9 cuotas de $4.622,92 | Total $41.606,30 | |
| 12 cuotas de $3.755,26 | Total $45.063,10 | |
| 24 cuotas de $2.561,55 | Total $61.477,10 |
| 6 cuotas de $6.687,88 | Total $40.127,30 |
| 6 cuotas de $7.144,63 | Total $42.867,80 | |
| 9 cuotas de $5.439,76 | Total $48.957,80 | |
| 12 cuotas de $4.517,72 | Total $54.212,60 |
| 18 cuotas de $2.914,02 | Total $52.452,30 |
| 1 cuota de $29.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $29.000 |
«La idea de original está estrechamente entrelazada con la de verdad, y la verdad es una técnica cultural que atenta contra el cambio por medio de la exclusión y la trascendencia. Los chinos aplican otra técnica cultural, que opera con la inclusión y la inmanencia. Solo en el terreno de esta última es posible relacionarse con las copias y las reproducciones de manera libre y productiva.»
“Shanzhai” es un neologismo chino que refiere a la apropiación de una forma o una idea, desestimando su estatus de originalidad. Un shanzhai es un fake, una copia pirata, una parodia. Aplicado en un principio a las falsificaciones de productos electrónicos y marcas de ropa, este concepto hoy abarca todos los terrenos de la vida en China: hay arquitectura shanzhai, comida shanzhai, diputados shanzhai y hasta estrellas del espectáculo shanzhai. En tanto su atractivo radica precisamente en la variación funcional e ingeniosa, son mucho más que meras falsificaciones baratas. No pretenden engañar a nadie. Su capacidad de innovación, que es innegable, no se define por el genio o la creación ex nihilo, sino por ser parte de un proceso anónimo y continuado de combinación y mutación.
A partir de la elaboración de este y de otros conceptos presentes en la larga tradición del arte chino así como en el budismo o el taoísmo, el teórico cultural Byung-Chul Han nos revela en este lúcido ensayo algunas claves para comprender los diferentes posicionamientos de Oriente y Occidente frente a problemáticas contemporáneas tales como las leyes de propiedad intelectual, la conservación patrimonial o la clonación. A la creencia occidental en la inmutabilidad y la permanencia de la sustancia, se corresponde una noción de autoría y originalidad: el ser es igual a sí mismo y por ello toda reproducción tiene algo de demoníaco, que destruye la identidad y la pureza primarias. El pensamiento chino, en cambio, es deconstructivo desde sus comienzos, prescinde de toda idea de ser y esencia. Frente a la identidad, reivindica la diferencia transformadora; frente al ser, el camino.
