| 2 cuotas de $12.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.000 |
| 1 cuota de $24.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.000 |
| 2 cuotas de $14.601,60 | Total $29.203,20 | |
| 3 cuotas de $10.030,40 | Total $30.091,20 | |
| 6 cuotas de $5.487,60 | Total $32.925,60 | |
| 9 cuotas de $3.937,60 | Total $35.438,40 | |
| 12 cuotas de $3.168 | Total $38.016 | |
| 24 cuotas de $2.260,30 | Total $54.247,20 |
| 3 cuotas de $10.332,80 | Total $30.998,40 | |
| 6 cuotas de $5.672,40 | Total $34.034,40 | |
| 9 cuotas de $4.244,53 | Total $38.200,80 | |
| 12 cuotas de $3.476,20 | Total $41.714,40 |
| 3 cuotas de $10.362,40 | Total $31.087,20 | |
| 6 cuotas de $5.835,20 | Total $35.011,20 |
| 18 cuotas de $2.542,93 | Total $45.772,80 |
| 1 cuota de $24.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.000 |
| 1 cuota de $24.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.000 |
| 12 cuotas de $3.304,80 | Total $39.657,60 |
| 3 cuotas de $8.787,20 | Total $26.361,60 | |
| 6 cuotas de $4.746,40 | Total $28.478,40 | |
| 9 cuotas de $3.928,53 | Total $35.356,80 | |
| 18 cuotas de $2.762,66 | Total $49.728 |
| 1 cuota de $27.744 | Total $27.744 | |
| 6 cuotas de $5.165,60 | Total $30.993,60 |
| 3 cuotas de $9.865,60 | Total $29.596,80 | |
| 6 cuotas de $5.612,40 | Total $33.674,40 | |
| 9 cuotas de $4.313,33 | Total $38.820 | |
| 12 cuotas de $3.642,40 | Total $43.708,80 | |
| 18 cuotas de $3.021,33 | Total $54.384 |
Sin la idea de trabajo escénico, de empeño lúdico en ebullición, no es posible la performance. Esta requiere construir figuratividad y medio, cuerpo y espacio que determinan la escena. Echavarren dice que se trata de una “alegorización” donde los participantes destraban el comportamiento encontrando cada cual y en el compuesto el margen del deseo. Entre el acting out de los cuerpos y el vehículo de los fetiches se despliega lo englobante sónico e imagético propio de la performance y todo conduce a la vibración del entrelugar, dominio del “cuerpo vibrátil” o “ser de sensación” donde se amplían los dones poéticos y escénicos.
¿Es posible que este sea el radical sentido, el de señalar el recorrido de una potencia singular que va al encuentro del acontecimiento? El entrelugar es un fuera de lugar y produce lo sensible incondicionado que vibra como tensión y desfiguración, como catástrofe de las tradiciones expresivas, fundiendo el plano de contenido y de expresión y el mixto constituye un impromptu por su esencial fragilidad, improvisación y finitud: “En la inestabilidad de todo / el tiempo que se rompe se vuelve mi maestro.”
Adrián Cangi
Terrible jinete Robervarren, su poesía. Montar a caballo, para alguien que ama los caballos (sus ancas, y el momento secretor de sus culos con efecto de guante), así como sus crines, y las colas de caballo de los andróginos entrevistados (cazados), no es un mero deporte: –es– diría un Deleuze, atletismo de las sensaciones, lo que nos devuelve a la pedagogía de la respiración que nos muestra a puro par coeur y parkour Echavarren maestro de la curiosidad barroca, del apetito por entrar siempre en un coto desconocido. Recogemos el guante y conjuramos nuestras velocidades para gozar de este cinebionte, una y otra vez.
anKh-Ra-On
La soledad nos acompaña tanto como lo que amamos. La naturaleza, si existe, es un misterio. Lo que nuestro humano espíritu mira es siempre un formato móvil, transcurrir de un amanecer a un atardecer a un amanecer. Y en ello, los dioses, los signos, los sueños y los cuerpos fluyen y se lavan con las lluvias.
Romina Freschi
