| 1 cuota de $33.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $33.500 |
| 1 cuota de $33.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $33.500 |
| 3 cuotas de $11.166,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $33.500 |
| 2 cuotas de $16.750 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $33.500 |
| 6 cuotas de $7.377,81 | Total $44.266,90 | |
| 9 cuotas de $5.340,27 | Total $48.062,45 | |
| 12 cuotas de $4.337,97 | Total $52.055,65 | |
| 24 cuotas de $2.959,02 | Total $71.016,65 |
| 6 cuotas de $7.725,65 | Total $46.353,95 |
| 6 cuotas de $8.253,28 | Total $49.519,70 | |
| 9 cuotas de $6.283,85 | Total $56.554,70 | |
| 12 cuotas de $5.218,74 | Total $62.624,90 |
| 18 cuotas de $3.366,19 | Total $60.591,45 |
| 1 cuota de $33.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $33.500 |
| 1 cuota de $33.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $33.500 |
| 12 cuotas de $4.612,95 | Total $55.355,40 |
| 3 cuotas de $12.265,46 | Total $36.796,40 | |
| 6 cuotas de $6.625,18 | Total $39.751,10 | |
| 9 cuotas de $5.483,57 | Total $49.352,20 | |
| 18 cuotas de $3.856,22 | Total $69.412 |
| 1 cuota de $38.726 | Total $38.726 | |
| 6 cuotas de $7.210,31 | Total $43.261,90 |
| 3 cuotas de $13.770,73 | Total $41.312,20 | |
| 6 cuotas de $7.833,97 | Total $47.003,85 | |
| 9 cuotas de $6.020,69 | Total $54.186,25 | |
| 12 cuotas de $5.084,18 | Total $61.010,20 | |
| 18 cuotas de $4.217,27 | Total $75.911 |
Como ya hiciera en Apegos feroces y La mujer singular y la ciudad, Vivian Gornick vuelve a mostrar, en las irresistibles viñetas que componen Mirarse de frente, su inigualable talento para aunar el recuento de sus propias vivencias y la reflexión, con esa mezcla de ingenio, frescura y sabiduría que ha hecho de ella una autora ya insustituible para tantos y tantos lectores.
En este nuevo libro, Gornick convierte el recuerdo de su experiencia como camarera en los Catskills no sólo en una agridulce aproximación al deseo juvenil y los trabajos veraniegos, sino en una indeleble toma de contacto con las desigualdades de clase y de género. Su periplo como profesora visitante por varias universidades estadounidenses le sirve para trazar una maravillosa y tragicómica radiografía del paisaje académico como suplicio para el espíritu: comunidades aisladas, con sus ritos y rencillas, con su peculiar dinámica de soledad y sociabilidad, donde el alma se enmohece rodeada de seres sólo en apariencia afines. Ya sea para hablarnos de su relación con la ciudad, de su evolución como feminista o para meditar sobre los recónditos motivos por los que una antigua amiga suya, pese a ser admirada y amada por muchos, evadía sistemáticamente cualquier atisbo de intimidad, Gornick vuelve a ofrecernos la singular mirada –valiente y feroz, empática y siempre de frente– con la que encara el mundo.
