| 1 cuota de $44.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $44.900 |
| 2 cuotas de $22.450 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $44.900 |
| 6 cuotas de $9.888,48 | Total $59.330,86 | |
| 9 cuotas de $7.157,56 | Total $64.418,03 | |
| 12 cuotas de $5.814,18 | Total $69.770,11 | |
| 24 cuotas de $3.965,98 | Total $95.183,51 |
| 6 cuotas de $10.354,69 | Total $62.128,13 |
| 6 cuotas de $11.061,86 | Total $66.371,18 | |
| 9 cuotas de $8.422,24 | Total $75.800,18 | |
| 12 cuotas de $6.994,67 | Total $83.936,06 |
| 18 cuotas de $4.511,70 | Total $81.210,63 |
| 1 cuota de $44.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $44.900 |
Un retrato de la nueva cultura ansiosa del trabajo inmaterial y un intento de encontrarle una salida.
En la necesidad solidaria de los otros la fragilidad se hace costura comunitaria. La vulnerabilidad reconocida obliga al sujeto a frenar y a sostenerse en los de al lado, pero en la nueva cultura del trabajo inmaterial para muchos la vida transcurre aislados frente a las pantallas, agotados y ansiosos, sobremedicados, descansando solo para volver a trabajar, afrontando la existencia como una carrera marcada por los plazos y los números.
La escritura de este libro, que es también una carta, está motivada por una voz anónima: la de una mujer formada, para muchos una privilegiada con acceso a trabajos temporales sin razones para sentir angustia, y que, tras leer El entusiasmo, el anterior ensayo de la autora, la interpeló diciéndole que había descrito una vida-trabajo tan parecida a la suya que hacía que esta, a la luz del libro, se le revelara conflictiva y menos vivible.
Frágiles aborda las formas de enfrentar las ambivalencias y el malestar de una cultura en la que el trabajo inmaterial y creativo se ha convertido en una práctica de prácticas indefinidas que trascienden aquella idea del trabajo como actividad central que buscaba disciplinarnos y describirnos socialmente. En su lugar, nos desborda con tareas mediadas por la tecnología y tejidas con aceptación y números, de forma que el trabajo no siempre lo parece y la ansiedad, la contingencia y la precariedad se normalizan como nuevos lenguajes afectivos de estas vidas-trabajo.
En la conversación que dio origen a esta carta la voz anónima preguntaba insistente: «¿Dónde queda la esperanza?» Este ensayo se presenta como la posible respuesta que Zafra comenzó a pensar entonces.
