| 1 cuota de $65.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $65.000 |
| 2 cuotas de $32.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $65.000 |
| 6 cuotas de $14.315,17 | Total $85.891 | |
| 9 cuotas de $10.361,72 | Total $93.255,50 | |
| 12 cuotas de $8.416,96 | Total $101.003,50 | |
| 24 cuotas de $5.741,40 | Total $137.793,50 |
| 6 cuotas de $14.990,08 | Total $89.940,50 |
| 6 cuotas de $16.013,83 | Total $96.083 | |
| 9 cuotas de $12.192,56 | Total $109.733 | |
| 12 cuotas de $10.125,92 | Total $121.511 |
| 18 cuotas de $6.531,42 | Total $117.565,50 |
| 1 cuota de $65.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $65.000 |
En estos años de madurez, Virginia logra afianzar su voz de escritora. La muerte de dos de sus grandes amigos y la certeza del paso del tiempo imprimen un sentimiento nostálgico que aparecerá recogido en su novela Los años, publicada en 1937. La certeza de su misión como escritora: «cuando no trabajo, la vida se convierte de repente en algo escaso, mediocre», sirve de impulso a su vitalidad.
Como dijo su sobrina, Virginia fue esencialmente una mujer feliz «que tenía un don para disfrutar y expresar la alegría de la vida».
Pese a sucumbir en ocasiones a lo que Pascal Bruckner llamaba «la melancolía del crepúsculo», en parte por la cercanía de la muerte, Virginia Woolf se mantuvo fiel a su espíritu alegre y vivió un periodo de armonía y paz junto a su marido Leonard.
Y todavía más, porque tuvo tiempo para escribir, editar, viajar y saborear la amistad.
