| 1 cuota de $33.300 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $33.300 |
| 2 cuotas de $16.650 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $33.300 |
| 6 cuotas de $7.333,77 | Total $44.002,62 | |
| 9 cuotas de $5.308,39 | Total $47.775,51 | |
| 12 cuotas de $4.312,07 | Total $51.744,87 | |
| 24 cuotas de $2.941,36 | Total $70.592,67 |
| 6 cuotas de $7.679,54 | Total $46.077,21 |
| 6 cuotas de $8.204,01 | Total $49.224,06 | |
| 9 cuotas de $6.246,34 | Total $56.217,06 | |
| 12 cuotas de $5.187,59 | Total $62.251,02 |
| 18 cuotas de $3.346,10 | Total $60.229,71 |
| 1 cuota de $33.300 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $33.300 |
Esta historia no sigue un orden cronológico, geográfico ni catalogado. Los autores mantienen autonomías como el rock mexicano, brasileño y chileno, pues fueron experiencias únicas. En cambio, vinculan el rock argentino y uruguayo, convencidos de su origen en Montevideo.
El mundo andino exige una mirada cruzada, enlazada con la influencia de los argentinos de Arco Iris y su fascinación por lo incaico. La relación entre modernización y revolución, clave en el rock latinoamericano, tiene su punto de partida en Cuba, donde el debate definió normas y prohibiciones, muchas paradójicas pero performativas.
El vínculo entre rock y política destaca en México, Brasil y Chile, donde el mundo intelectual intervino activamente. En 1968, el significado del rock se debatía en la UNAM y la USP, pero no en Buenos Aires.
Los autores trazan un recorrido que va del alzamiento zapatista en 1994 a la passeata de Elis Regina en 1967, pasando por Allende en 1970, un viaje montevideano en 1965 y la declaración de “El cóndor pasa” como Patrimonio en 2004. Así se teje un relato descentralizado, que no comienza en Buenos Aires, sino en La Habana en 1959.
