| 1 cuota de $24.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.000 |
| 2 cuotas de $12.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.000 |
| 6 cuotas de $5.285,60 | Total $31.713,60 | |
| 9 cuotas de $3.825,87 | Total $34.432,80 | |
| 12 cuotas de $3.107,80 | Total $37.293,60 | |
| 24 cuotas de $2.119,90 | Total $50.877,60 |
| 6 cuotas de $5.534,80 | Total $33.208,80 |
| 6 cuotas de $5.912,80 | Total $35.476,80 | |
| 9 cuotas de $4.501,87 | Total $40.516,80 | |
| 12 cuotas de $3.738,80 | Total $44.865,60 |
| 18 cuotas de $2.411,60 | Total $43.408,80 |
| 1 cuota de $24.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.000 |
Siempre es mala época para ser joven. Ya no escuchábamos la música es una novela negra y una novela de iniciación, o mejor una novela de iniciación negra. Con su voz personal y observadora y una precisión narrativa y conceptual deslumbrante, un adolescente narra su aventura. Extranjero en su familia, extranjero entre sus compañeros de riesgo y transgresiones en el oscuro Buenos Aires de finales de los ´80 y finalmente extranjero también en el Mediterráneo inmenso y enceguecedor donde cumple su periplo de comprensión y aprendizaje. Que no sirve, claro, porque como saben quienes estudian este género literario, toda buena novela de formación es la historia de un fracaso.
Elsa Drucaroff
