| 1 cuota de $23.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $23.000 |
| 1 cuota de $23.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $23.000 |
| 3 cuotas de $7.666,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $23.000 |
| 2 cuotas de $11.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $23.000 |
| 6 cuotas de $5.065,36 | Total $30.392,20 | |
| 9 cuotas de $3.666,45 | Total $32.998,10 | |
| 12 cuotas de $2.978,30 | Total $35.739,70 | |
| 24 cuotas de $2.031,57 | Total $48.757,70 |
| 6 cuotas de $5.304,18 | Total $31.825,10 |
| 6 cuotas de $5.666,43 | Total $33.998,60 | |
| 9 cuotas de $4.314,28 | Total $38.828,60 | |
| 12 cuotas de $3.583,01 | Total $42.996,20 |
| 18 cuotas de $2.311,11 | Total $41.600,10 |
| 1 cuota de $23.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $23.000 |
| 1 cuota de $23.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $23.000 |
| 12 cuotas de $3.167,10 | Total $38.005,20 |
| 3 cuotas de $8.421,06 | Total $25.263,20 | |
| 6 cuotas de $4.548,63 | Total $27.291,80 | |
| 9 cuotas de $3.764,84 | Total $33.883,60 | |
| 18 cuotas de $2.647,55 | Total $47.656 |
| 1 cuota de $26.588 | Total $26.588 | |
| 6 cuotas de $4.950,36 | Total $29.702,20 |
| 3 cuotas de $9.454,53 | Total $28.363,60 | |
| 6 cuotas de $5.378,55 | Total $32.271,30 | |
| 9 cuotas de $4.133,61 | Total $37.202,50 | |
| 12 cuotas de $3.490,63 | Total $41.887,60 | |
| 18 cuotas de $2.895,44 | Total $52.118 |
"Los veinticuatro capítulos que componen La letra escarlata abundan en pasajes memorables, redactados en buena y sensible prosa, pero ninguno de ellos me ha conmovido como la singular historia de Wakefield que está en los Twice-Told Tales. Hawthorne había leído en un diario, o simuló por fines literarios. haber leído en un diario, el caso de un señor inglés que dejó a su mujer sin motivo alguno, se alejó a la vuelta de su casa, y ahí, sin que nadie lo sospechara, pasó veinte años. Durante ese largo periodo de tiempo pasó todos los días frente a su casa o la miró desde la esquina, y muchas veces divisó a su mujer. Cuando lo habían dado por muerto, cuando hacía mucho tiempo que su mujer se había resignado a ser viuda, el hombre, un día, abrió la puerta de su casa y entró. Sencillamente, como si hubiera faltado unas horas. (Fue hasta el día de su muerte un esposo ejemplar.) Hawthorne leyó con inquietud el curioso caso y trató de entenderlo, de imaginarlo.
(...) Wakefield prefigura a Franz Kafka, pero éste modifica, y afina, la lectura de Wakefield. La deuda es mutua; un gran escritor crea a sus precursores. Los crea y de algún modo los justifica.
(...) Si Kafka hubiera escrito esta historia, Wakefield no hubiera conseguido, jamás, vol- ver a su casa; Hawthorne le permite volver, pero su vuelta no es menos lamentable ni menos atroz que su larga ausencia."
Jorge Luis Borges
