| 1 cuota de $15.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $15.000 |
| 2 cuotas de $7.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $15.000 |
| 6 cuotas de $3.303,50 | Total $19.821 | |
| 9 cuotas de $2.391,17 | Total $21.520,50 | |
| 12 cuotas de $1.942,38 | Total $23.308,50 | |
| 24 cuotas de $1.324,94 | Total $31.798,50 |
| 6 cuotas de $3.459,25 | Total $20.755,50 |
| 6 cuotas de $3.695,50 | Total $22.173 | |
| 9 cuotas de $2.813,67 | Total $25.323 | |
| 12 cuotas de $2.336,75 | Total $28.041 |
| 18 cuotas de $1.507,25 | Total $27.130,50 |
| 1 cuota de $15.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $15.000 |
El valor es un espejo del mundo de las mercancías físicas y puede codificar todas las cosas que hay en él, como sucede en la metafísica de Spinoza, en la cual las ideas y los cuerpos tienen un desenvolvimiento paralelo, interreferencial. Por esa razón, en el capitalismo el conocimiento tiene una forma esencialmente esquizoide: por un lado, la modalidad del valor y, por el otro lado, la modalidad física y tecnológica. Decir que hay un permanente ir y venir entre las cosas físicas/útiles y el valor es una gran verdad en el caso del petróleo. El carácter cuasi-mágico del petróleo, similar al que tenía en la imaginación de los seres humanos del siglo XVIII, proviene de su condición dual: su aspecto práctico de mercancía fundamental para el sistema de producción de mercancías y de explotación del trabajo, y su aspecto teóricamente anómalo dentro del sistema.
