| 1 cuota de $18.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $18.000 |
| 2 cuotas de $9.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $18.000 |
| 6 cuotas de $3.964,20 | Total $23.785,20 | |
| 9 cuotas de $2.869,40 | Total $25.824,60 | |
| 12 cuotas de $2.330,85 | Total $27.970,20 | |
| 24 cuotas de $1.589,93 | Total $38.158,20 |
| 6 cuotas de $4.151,10 | Total $24.906,60 |
| 6 cuotas de $4.434,60 | Total $26.607,60 | |
| 9 cuotas de $3.376,40 | Total $30.387,60 | |
| 12 cuotas de $2.804,10 | Total $33.649,20 |
| 18 cuotas de $1.808,70 | Total $32.556,60 |
| 1 cuota de $18.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $18.000 |
El valor es un espejo del mundo de las mercancías físicas y puede codificar todas las cosas que hay en él, como sucede en la metafísica de Spinoza, en la cual las ideas y los cuerpos tienen un desenvolvimiento paralelo, interreferencial. Por esa razón, en el capitalismo el conocimiento tiene una forma esencialmente esquizoide: por un lado, la modalidad del valor y, por el otro lado, la modalidad física y tecnológica. Decir que hay un permanente ir y venir entre las cosas físicas/útiles y el valor es una gran verdad en el caso del petróleo. El carácter cuasi-mágico del petróleo, similar al que tenía en la imaginación de los seres humanos del siglo XVIII, proviene de su condición dual: su aspecto práctico de mercancía fundamental para el sistema de producción de mercancías y de explotación del trabajo, y su aspecto teóricamente anómalo dentro del sistema.
