| 1 cuota de $26.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $26.000 |
| 2 cuotas de $13.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $26.000 |
| 6 cuotas de $5.726,07 | Total $34.356,40 | |
| 9 cuotas de $4.144,69 | Total $37.302,20 | |
| 12 cuotas de $3.366,78 | Total $40.401,40 | |
| 24 cuotas de $2.296,56 | Total $55.117,40 |
| 6 cuotas de $5.996,03 | Total $35.976,20 |
| 6 cuotas de $6.405,53 | Total $38.433,20 | |
| 9 cuotas de $4.877,02 | Total $43.893,20 | |
| 12 cuotas de $4.050,37 | Total $48.604,40 |
| 18 cuotas de $2.612,57 | Total $47.026,20 |
| 1 cuota de $26.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $26.000 |
En la plaza de la ciudad, una rosa de los vientos de chapa y mampostería. En algún libro, o en el recuerdo, la máquina de pensar de Ramón Llull. En el patio de la casa, un poema visual rotativo fabricado con papel, cartón y alfiler. Y entonces algo increíble sucede en el taller de reparación que abrió el poeta, y letras, números, imágenes y fragmentos de materia empiezan a girar a toda velocidad, y un aceleradísimo remolonio succiona todo a su alrededor, y vemos la tinta azul de la birome saltar, realmente, sobre el cuaderno. Es que la imaginación material de Mario Ortiz transforma aquí la secuencia de las analogías, y hasta su clásico surrealismo chatarrero, en vértigo de rotación que ahora cobra cuerpo en el papel: su delirio es la esfera, la creación de volumen, pero su aspiración es una vez más política y social.
