| 1 cuota de $3.800 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $3.800 |
| 2 cuotas de $1.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $3.800 |
| 6 cuotas de $836,89 | Total $5.021,32 | |
| 9 cuotas de $605,76 | Total $5.451,86 | |
| 12 cuotas de $492,07 | Total $5.904,82 | |
| 24 cuotas de $335,65 | Total $8.055,62 |
| 6 cuotas de $876,34 | Total $5.258,06 |
| 6 cuotas de $936,19 | Total $5.617,16 | |
| 9 cuotas de $712,80 | Total $6.415,16 | |
| 12 cuotas de $591,98 | Total $7.103,72 |
| 18 cuotas de $381,84 | Total $6.873,06 |
| 1 cuota de $3.800 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $3.800 |
En los últimos años, el nombre «China» viene provocando dos reacciones opuestas: admiración por su vertiginoso ascenso y temor ante ese mismo avance. A la vez, emerge la pregunta sobre el lugar de China en el mundo en la actual competencia geopolítica y, no menos importante, sobre el carácter de su sistema, que mezcla control político y económico por parte del Partido Comunista con formas despiadadas de capitalismo y es poco permeable a reivindicaciones de las mujeres y las diversidades sexuales. En medio del deshilachamiento del orden mundial, China aparece hoy como el actor «racional», frente a la errática y desestabilizadora política exterior de Donald Trump.
