| 1 cuota de $18.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $18.000 |
| 2 cuotas de $9.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $18.000 |
| 6 cuotas de $3.964,20 | Total $23.785,20 | |
| 9 cuotas de $2.869,40 | Total $25.824,60 | |
| 12 cuotas de $2.330,85 | Total $27.970,20 | |
| 24 cuotas de $1.589,93 | Total $38.158,20 |
| 6 cuotas de $4.151,10 | Total $24.906,60 |
| 6 cuotas de $4.434,60 | Total $26.607,60 | |
| 9 cuotas de $3.376,40 | Total $30.387,60 | |
| 12 cuotas de $2.804,10 | Total $33.649,20 |
| 18 cuotas de $1.808,70 | Total $32.556,60 |
| 1 cuota de $18.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $18.000 |
Monoimi no tiene morada. Hurga en casas ajenas y se lleva algo como de prestado para tramar otro formato, uno sin nicho en el anaquel. Aquí las noches son hondas y astringentes, los días demasiado luminosos y los personajes un único fantasma. Monoimi señala la fuga de gas en el recinto, cuenta los dedos del tedio y le pinta las uñas mientras nos invita a sobrepensar qué es todo esto, por qué lo sigue el cuerpo. La mejor parte es que no hace falta leer: lo que pasa se consume frente a los ojos del lector como un espiral en verano; un espiral que conserva los mosquitos y amplifica el zumbido. Ismael Origlia
