| 1 cuota de $20.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $20.000 |
| 2 cuotas de $10.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $20.000 |
| 6 cuotas de $4.404,67 | Total $26.428 | |
| 9 cuotas de $3.188,22 | Total $28.694 | |
| 12 cuotas de $2.589,83 | Total $31.078 | |
| 24 cuotas de $1.766,58 | Total $42.398 |
| 6 cuotas de $4.612,33 | Total $27.674 |
| 6 cuotas de $4.927,33 | Total $29.564 | |
| 9 cuotas de $3.751,56 | Total $33.764 | |
| 12 cuotas de $3.115,67 | Total $37.388 |
| 18 cuotas de $2.009,67 | Total $36.174 |
| 1 cuota de $20.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $20.000 |
A partir de una sentencia, «Lo primero que supe de Pushkin fue que lo mataron», Marina Tsvietáieva conduce al lector de Mi Pushkin a una suerte de kaddish íntimo y original. Porque Pushkin no fue un poeta más en su vida, sino su primer poeta. De su experiencia vital un circuito afectivo y efectivo se enarbola y en ese hacerse descubrimos la efigie, el tono y la densidad de ese tótem, de esa estatua de color («ahí mismo y para siempre yo elegí lo negro y no lo blanco: el pensamiento negro, el destino negro, la vida negra») de la poesía rusa. También puede figurarse en Mi Pushkin un singular sendero que va conformándose a través de símbolos como los gitanos, el mar, Bonaparte y los montenegrinos indivisibles todos ellos a la poética de Pushkin. Acompaña a la presente edición un compendio de poemas líricos que Tsvietáieva cita en su evocación de aquel que, como Proust, representa «un monumento al amor filial».
