| 1 cuota de $31.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $31.500 |
| 2 cuotas de $15.750 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $31.500 |
| 6 cuotas de $6.937,35 | Total $41.624,10 | |
| 9 cuotas de $5.021,45 | Total $45.193,05 | |
| 12 cuotas de $4.078,99 | Total $48.947,85 | |
| 24 cuotas de $2.782,37 | Total $66.776,85 |
| 6 cuotas de $7.264,43 | Total $43.586,55 |
| 6 cuotas de $7.760,55 | Total $46.563,30 | |
| 9 cuotas de $5.908,70 | Total $53.178,30 | |
| 12 cuotas de $4.907,18 | Total $58.886,10 |
| 18 cuotas de $3.165,23 | Total $56.974,05 |
| 1 cuota de $31.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $31.500 |
Hay novelas que llegan demasiado pronto y otras demasiado tarde. Publicada en 1958, antes del trabajo monumental de Osvaldo Bayer, Los dueños de la tierra vuelve sobre los hechos que precedieron a la Patagonia Rebelde de 1921, pero discute, con décadas de anticipación, la relación entre propiedad, Estado y violencia, que el presente no ha resuelto. Desde las primeras páginas no se impone un argumento ni una explicación, sino un clima: el viento patagónico, la lana acumulándose en los galpones, los precios cayendo, la lejanía entre las estancias, el rumor de un estallido que todavía no irrumpe pero ya está en marcha. Y cuando la propiedad se siente amenazada, el orden —que parecía civilización— revela que también, y sobre todo, es fuerza. Leída hoy, la novela vuelve sobre un problema que ha permanecido latente. La concentración de la tierra y del capital persiste bajo formas más sofisticadas. De hecho, en el presente hay menos dueños que acumulan cada vez más. El conflicto cambia de forma, pero no de sustancia.
