| 1 cuota de $38.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $38.000 |
| 2 cuotas de $19.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $38.000 |
| 6 cuotas de $8.368,87 | Total $50.213,20 | |
| 9 cuotas de $6.057,62 | Total $54.518,60 | |
| 12 cuotas de $4.920,68 | Total $59.048,20 | |
| 24 cuotas de $3.356,51 | Total $80.556,20 |
| 6 cuotas de $8.763,43 | Total $52.580,60 |
| 6 cuotas de $9.361,93 | Total $56.171,60 | |
| 9 cuotas de $7.127,96 | Total $64.151,60 | |
| 12 cuotas de $5.919,77 | Total $71.037,20 |
| 18 cuotas de $3.818,37 | Total $68.730,60 |
| 1 cuota de $38.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $38.000 |
El pequeño Leo quería una cosa con todas sus fuerzas. No, no era un balón de campeón, o un trenecito larguísimo, o un robot inteligente. No era un monopatín súper veloz, ni un dron con radiocontrol. Tenía ya muchísimos juguetes muy bonitos. Quizá hasta demasiados. Su deseo, en realidad, era mucho más peculiar: quería tener la luna entera para él solo. Sin embargo, Leo no se había parado a pensar en la cantidad de problemas que ciertos caprichos pueden dar…
Una historia que enseña la importancia de saber disfrutar serenamente de las cosas más hermosas: las que no se pueden poseer.
