| 1 cuota de $16.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $16.000 |
| 2 cuotas de $8.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $16.000 |
| 6 cuotas de $3.523,73 | Total $21.142,40 | |
| 9 cuotas de $2.550,58 | Total $22.955,20 | |
| 12 cuotas de $2.071,87 | Total $24.862,40 | |
| 24 cuotas de $1.413,27 | Total $33.918,40 |
| 6 cuotas de $3.689,87 | Total $22.139,20 |
| 6 cuotas de $3.941,87 | Total $23.651,20 | |
| 9 cuotas de $3.001,24 | Total $27.011,20 | |
| 12 cuotas de $2.492,53 | Total $29.910,40 |
| 18 cuotas de $1.607,73 | Total $28.939,20 |
| 1 cuota de $16.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $16.000 |
El modo en que Moli Luna nombra este libro de cuentos es pura verdad: La velocidad es mi escuela es un volumen de relatos que parecen escritos con una navaja entre los dientes, una especie de pedagogía con urgencia de mostrar y una capacidad para construir voces tan, pero tan atractivas. La manera en que Moli Luna nombra este libro de relatos es harta mentira: La velocidad es mi escuela es una contrapedagogía, ahí donde se apura, donde la pluma acelera es justo eso que el relato muestra: una manera de mirar los mundos constelados llena de paciencia y de piedad, una manera de mirar propia y pensativa. Después de todo ¿qué quiere uno de un libro? Tanta verdad, tanta mentira.
Julián López
