| 1 cuota de $55.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $55.900 |
| 2 cuotas de $27.950 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $55.900 |
| 6 cuotas de $12.311,04 | Total $73.866,26 | |
| 9 cuotas de $8.911,08 | Total $80.199,73 | |
| 12 cuotas de $7.238,58 | Total $86.863,01 | |
| 24 cuotas de $4.937,60 | Total $118.502,41 |
| 6 cuotas de $12.891,47 | Total $77.348,83 |
| 6 cuotas de $13.771,90 | Total $82.631,38 | |
| 9 cuotas de $10.485,60 | Total $94.370,38 | |
| 12 cuotas de $8.708,29 | Total $104.499,46 |
| 18 cuotas de $5.617,02 | Total $101.106,33 |
| 1 cuota de $55.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $55.900 |
¿Los echabas de menos? Hablamos de Renton, Spud, Begbie y Sick Boy, los protagonistas de Trainspotting, la novela que lanzó al estrellato a Irvine Welsh y que se convirtió en un fenómeno literario y cinematográfico. Hombres enamorados retoma al cuarteto justo donde los dejó Trainspotting, después de aquella compraventa de heroína que acabó en trifulca y con cuyo dinero Renton se da a la fuga y deja al resto con un palmo de narices.
Estamos a finales de la década de los ochenta del pasado siglo, años terminales del gobierno Thatcher y de transición del punk al dance. Con el dinero sustraído a sus compinches, Renton se instala en Ámsterdam, donde se adentrará en un submundo de clubes de más que dudosa reputación y frecuentará a personajes peligrosos; Sick Boy se ha quedado en Londres, donde intenta desengancharse y donde conoce a Amanda, una pija, hija de un político, que lo introducirá en un entorno social muy distinto; la vida de Begbie transcurre entre la cárcel y Leith, el maldito barrio del que no logra salir; hasta allí ha vuelto también Spud, que se enamora de Ali, una chica con más afición a los opiáceos que al sexo… Ahí van Renton, Spud, Begbie y Sick Boy tratando de convertirse en hombres de provecho… o algo parecido.
Irvine Welsh regresa al lugar del crimen, retoma sus protagonistas más queridos y nos ofrece una nueva muestra de su inmenso talento para la narración trepidante, el lenguaje callejero y la construcción de unos personajes desnortados y repletos de flaquezas que forman parte ya de las vidas de muchos lectores.
