| 1 cuota de $22.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $22.000 |
| 2 cuotas de $11.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $22.000 |
| 6 cuotas de $4.845,13 | Total $29.070,80 | |
| 9 cuotas de $3.507,04 | Total $31.563,40 | |
| 12 cuotas de $2.848,82 | Total $34.185,80 | |
| 24 cuotas de $1.943,24 | Total $46.637,80 |
| 6 cuotas de $5.073,57 | Total $30.441,40 |
| 6 cuotas de $5.420,07 | Total $32.520,40 | |
| 9 cuotas de $4.126,71 | Total $37.140,40 | |
| 12 cuotas de $3.427,23 | Total $41.126,80 |
| 18 cuotas de $2.210,63 | Total $39.791,40 |
| 1 cuota de $22.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $22.000 |
Cada 8 de enero, miles de devotos colman un santuario rutero ubicado a pocos kilómetros de la ciudad correntina de Mercedes: fue ese día y en ese lugar, aseguran, donde ejecutaron a Antonio Gil en 1878. Gaucho rebelde devenido en santo pagano, hoy sostiene la esperanza de un pueblo fervoroso que pide, que promete y que agradece año tras año.
Dagurke se suma a esta celebración y encuentra allí un festival de imágenes rojas; de cuerpos transpirados y miradas penetrantes; de mensajes tatuados en la piel, rezos estampados en banderas y figuras de yeso protegidas por papel film; de chamamé, vasos en alto y gritos de sapucai; durante una jornada en la que las velas se derriten hasta fundirse entre sí, muestra inapelable de que la fe —como la alegría y como la lucha— toma fuerza cuando es compartida.
