| 2 cuotas de $25.850 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $51.700 |
| 1 cuota de $51.700 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $51.700 |
| 2 cuotas de $31.454,28 | Total $62.908,56 | |
| 3 cuotas de $21.607,15 | Total $64.821,46 | |
| 6 cuotas de $11.821,20 | Total $70.927,23 | |
| 9 cuotas de $8.482,24 | Total $76.340,22 | |
| 12 cuotas de $6.824,40 | Total $81.892,80 | |
| 24 cuotas de $4.869,06 | Total $116.857,51 |
| 3 cuotas de $22.258,57 | Total $66.775,72 | |
| 6 cuotas de $12.219,29 | Total $73.315,77 | |
| 9 cuotas de $9.143,43 | Total $82.290,89 | |
| 12 cuotas de $7.488,31 | Total $89.859,77 |
| 3 cuotas de $22.322,33 | Total $66.967,01 | |
| 6 cuotas de $12.569,99 | Total $75.419,96 |
| 18 cuotas de $5.477,90 | Total $98.602,24 |
| 1 cuota de $51.700 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $51.700 |
Karen Barad, y en particular sus conceptos de intra-acción y enredamiento, se han convertido en una referencia ubicua en los estudios sobre ciencia, ecología y tecnociencia, y en las teorías feministas y queer. Profundamente contemporánea en sus preocupaciones, puede hablar de nanotecnología, del uso biomimético de la naturaleza, de la construcción del feto y la maternidad a través de las prácticas ecográficas; puede dialogar con Donna Haraway y Rosi Braidotti, y polemizar con Foucault y Judith Butler.
Pero la ambición de su proyecto excede la contemporaneidad en sentido estrecho, y pone a su “realismo agencial” a la altura de las grandes filosofías que han transformado la manera en la que vemos el universo, y por lo tanto a nosotros mismos. Apoyándose en la filosofía-física de Niels Bohr, repitiendo como un mantra que “somos una parte de esa naturaleza que buscamos entender”, Barad describe al universo como un proceso permanente de intra-acciones y enredamientos, en el cual algunas partes se vuelven inteligibles para otras, y desde el cual surgen –y por lo tanto nunca pueden darse por sentadas– las delimitaciones y propiedades que distinguen materia y significado, sujeto y objeto, naturaleza y cultura, individuo y sociedad, humano y no-humano.
La apuesta –que es y debe ser simultáneamente ontológica, epistemológica y ética– es evidente: salir por arriba del laberinto de dicotomías al que nos han llevado el absolutismo de un materialismo naturalista ingenuo y el relativismo necio del constructivismo social.
