| 1 cuota de $52.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $52.500 |
| 2 cuotas de $26.250 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $52.500 |
| 6 cuotas de $11.562,25 | Total $69.373,50 | |
| 9 cuotas de $8.369,08 | Total $75.321,75 | |
| 12 cuotas de $6.798,31 | Total $81.579,75 | |
| 24 cuotas de $4.637,28 | Total $111.294,75 |
| 6 cuotas de $12.107,38 | Total $72.644,25 |
| 6 cuotas de $12.934,25 | Total $77.605,50 | |
| 9 cuotas de $9.847,83 | Total $88.630,50 | |
| 12 cuotas de $8.178,63 | Total $98.143,50 |
| 18 cuotas de $5.275,38 | Total $94.956,75 |
| 1 cuota de $52.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $52.500 |
La selva amazónica, vasta, misteriosa y siempre cambiante, ha sido, desde tiempos remotos, objeto de fascinación. Su inabarcable vegetación, sus ríos caudalosos y las historias que en ella habitan forman parte de un enigmático territorio en el que naturaleza y mito se entrelazan, y en el que, a cada paso, resuena un eco de antiguas expediciones, sueños y fracasos.
En estas páginas, la escritora y poeta Paula Díaz Altozano nos guía, en su búsqueda personal de las huellas de los primeros exploradores y la esquiva ciudad de El Dorado, por un viaje que transcurre desde la ciudad nublada de Lima y desemboca en la inasible belleza del río Amazonas. Mediante una escritura fragmentaria y poética, mezcla de crónica, ensayo y diario de viaje, nos adentra en un universo en el que confluyen personajes como Fitzcarraldo, comunidades indígenas, y los paisajes siempre vivos y heridos de la Amazonía. Nos habla de la ciudad y sus poetas, de los mapas que dibujan ríos como árboles, de la fiebre del oro que aún hoy desgarra la selva, de los museos que guardan tesoros expoliados, y de los sonidos —algunos ya perdidos— que resuenan en las noches selváticas.
El lamento de la selva es una obra aventurera y meditativa que nos invita a repensar nuestra relación con el territorio y su memoria, en un momento crítico para el medio ambiente y las culturas que lo habitan. Un ensayo que, desde la belleza y la escucha atenta, nos impele a descubrir todo lo que la selva aún puede enseñarnos y lo que nos reclama antes de que su canto se extinga.
