| 1 cuota de $29.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $29.000 |
| 2 cuotas de $14.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $29.000 |
| 6 cuotas de $6.386,77 | Total $38.320,60 | |
| 9 cuotas de $4.622,92 | Total $41.606,30 | |
| 12 cuotas de $3.755,26 | Total $45.063,10 | |
| 24 cuotas de $2.561,55 | Total $61.477,10 |
| 6 cuotas de $6.687,88 | Total $40.127,30 |
| 6 cuotas de $7.144,63 | Total $42.867,80 | |
| 9 cuotas de $5.439,76 | Total $48.957,80 | |
| 12 cuotas de $4.517,72 | Total $54.212,60 |
| 18 cuotas de $2.914,02 | Total $52.452,30 |
| 1 cuota de $29.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $29.000 |
No es novedad que el estilo ha caído en desgracia. Mientras la literatura (como siempre) viaja a velocidad crucero hacia un futuro cada vez más incierto donde asoma la pesadilla de su obsolescencia, nos limitamos a mirar para atrás, con una añoranza difícil de confesar, hacia un pasado no tan lejano en que la literatura se confundía con el estilo. Hablar de estilo hoy implica arriesgarse a ser tildado de anacrónico, a ser acusado de nostálgico o supersticioso. Y sin embargo, leyendo a Fabio Morábito la vigencia de la idea de estilo, la importancia vital de una simple coma o un adjetivo bien puesto, se nos aparece como una evidencia inmediata: el estilo entendido a la vez como máxima libertad y máximo rigor: el estilo como pensamiento y destino, destino de un pensamiento. Conocíamos a Fabio Morábito sobre todo por sus potentes poemas, donde ideas e imágenes danzan en concierto armonioso, y por los sorprendentes mecanismos de relojería de sus relatos. Los textos de El idioma materno combinan lo mejor de ambos y exigen ser leídos a la vez como poemas y como relatos, o como apuntes de una forma futura. Autobiografía literaria y bitácora de lectura, fábulas urbanas, microficciones del yo y poemas en prosa: de la cruza de todo ello, amalgamado por su estilo único, Morábito extrae pequeñas joyas nítidas, fascinantes ejercicios de autoficción e inteligencia que se leen en forma adictiva y ya no nos sueltan.
