| 1 cuota de $39.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $39.000 |
| 2 cuotas de $19.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $39.000 |
| 6 cuotas de $8.589,10 | Total $51.534,60 | |
| 9 cuotas de $6.217,03 | Total $55.953,30 | |
| 12 cuotas de $5.050,18 | Total $60.602,10 | |
| 24 cuotas de $3.444,84 | Total $82.676,10 |
| 6 cuotas de $8.994,05 | Total $53.964,30 |
| 6 cuotas de $9.608,30 | Total $57.649,80 | |
| 9 cuotas de $7.315,53 | Total $65.839,80 | |
| 12 cuotas de $6.075,55 | Total $72.906,60 |
| 18 cuotas de $3.918,85 | Total $70.539,30 |
| 1 cuota de $39.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $39.000 |
Judíos de Menorca y caníbales brasileños, chamanes y anticuarios, romances medievales, los Protocolos de los sabios de Sión, la fotografía y la muerte, Voltaire, Stendhal, Flaubert, Auerbach, Kracauer, Montaigne: Carlo Ginzburg recurre a todo esto y a mucho más para explorar las múltiples relaciones entre la verdad histórica, la ficción y lo falso. Lo que mantiene unidos los ensayos de este libro es la relación entre el hilo –el hilo del relato que, como a Teseo, nos ayuda a orientarnos en el laberinto de la realidad– y las huellas.
Contra la tendencia del escepticismo posmoderno a difuminar la frontera entre narraciones de ficción y narraciones históricas, el autor aborda esta relación como una disputa por la representación de la realidad, un conflicto hecho de desafíos, préstamos recíprocos e hibridaciones. El método que elige consiste en leer los textos a contrapelo para develar los testimonios involuntarios, aquellas zonas opacas que son las huellas que todo texto deja detrás de sí. Realidad, imaginación y falsificación se contraponen, se entrecruzan, se alimentan recíprocamente en cada testimonio analizado.
En El hilo y las huellas, Carlo Ginzburg indaga algunos de los modos en que a lo largo de dos milenios y medio se contrapusieron y entrelazaron la ficción, la verdad y lo ficticio que se hace pasar por verdadero. En esta tríada, lo verdadero es un punto de llegada, no un punto de partida, y sobre su cambiante vínculo reposa el conocimiento histórico. «Los historiadores (y, de un modo distinto, los poetas) hacen por oficio algo propio de la vida de todos: desenredar el entramado de lo verdadero, lo falso y lo ficticio que es la urdimbre de nuestro estar en el mundo.»
