| 1 cuota de $32.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $32.000 |
| 2 cuotas de $16.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $32.000 |
| 6 cuotas de $7.047,47 | Total $42.284,80 | |
| 9 cuotas de $5.101,16 | Total $45.910,40 | |
| 12 cuotas de $4.143,73 | Total $49.724,80 | |
| 24 cuotas de $2.826,53 | Total $67.836,80 |
| 6 cuotas de $7.379,73 | Total $44.278,40 |
| 6 cuotas de $7.883,73 | Total $47.302,40 | |
| 9 cuotas de $6.002,49 | Total $54.022,40 | |
| 12 cuotas de $4.985,07 | Total $59.820,80 |
| 18 cuotas de $3.215,47 | Total $57.878,40 |
| 1 cuota de $32.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $32.000 |
«Los Cuentos de frontera de Sadie Madhur son incorregibles como las epifanías o los sueños. Su cadencia hipnótica detiene e impide toda fuga de la atención, convierte el intento de apresarlos en una genealogía en falta de decoro, un atentado a las buenas maneras. Los títulos lacónicos, meramente indicativos, esconden alephs abordables, cierto mareo viajero. Solo que, como lector, como lectora, uno nunca sabe dónde está. Imágenes potentes que invitan a la enumeración caótica: un piano que puede cargarse a la espalda, el ideograma cabeza de algodón, “Las chicas de Flores” –una cita–, el gran depredador nocturno que tiene salvia en las venas, la certeza de que el budismo es tranquilo y que el lado positivo de la neumonía es la forma que adopta la tristeza, la misma que las hojas del liquidámbar en otoño. Los cuentos de Sadie no se pueden soltar. Sí, ya sé, cosas como estas suelen decirse en las contratapas, pero en este caso es verdad».
María Moreno
«Cuentos de frontera es un viaje por geografías íntimas y territorios donde lo cotidiano se fisura, revelando grietas tan inquietantes como luminosas. En este libro Sadie Madhur despliega una cartografía narrativa habitada por el misterio de la identidad, el deseo, las pérdidas que no se nombran y las tensiones entre la obediencia y la libertad. Desde las lecciones de piano cargadas de un magnetismo asfixiante y casi sagrado, pasando por selvas colombianas en las que se precipita un avión hasta los rincones rurales donde la tierra se cobra sus propias deudas, cada relato opera como un tránsito. En estos cuentos, los cuerpos son canales de comunicación con lo indecible; las voces de los personajes –errantes, lúcidas, a veces quebradas– se mueven entre el delirio, la memoria y el presentimiento».
Francisco Garamona
