| 1 cuota de $28.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $28.900 |
| 1 cuota de $28.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $28.900 |
| 3 cuotas de $9.633,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $28.900 |
| 2 cuotas de $14.450 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $28.900 |
| 6 cuotas de $6.364,74 | Total $38.188,46 | |
| 9 cuotas de $4.606,98 | Total $41.462,83 | |
| 12 cuotas de $3.742,30 | Total $44.907,71 | |
| 24 cuotas de $2.552,71 | Total $61.265,11 |
| 6 cuotas de $6.664,82 | Total $39.988,93 |
| 6 cuotas de $7.119,99 | Total $42.719,98 | |
| 9 cuotas de $5.420,99 | Total $48.788,98 | |
| 12 cuotas de $4.502,13 | Total $54.025,66 |
| 18 cuotas de $2.903,96 | Total $52.271,43 |
| 1 cuota de $28.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $28.900 |
| 1 cuota de $28.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $28.900 |
| 12 cuotas de $3.979,53 | Total $47.754,36 |
| 3 cuotas de $10.581,25 | Total $31.743,76 | |
| 6 cuotas de $5.715,45 | Total $34.292,74 | |
| 9 cuotas de $4.730,60 | Total $42.575,48 | |
| 18 cuotas de $3.326,71 | Total $59.880,80 |
| 1 cuota de $33.408,40 | Total $33.408,40 | |
| 6 cuotas de $6.220,24 | Total $37.321,46 |
| 3 cuotas de $11.879,82 | Total $35.639,48 | |
| 6 cuotas de $6.758,26 | Total $40.549,59 | |
| 9 cuotas de $5.193,97 | Total $46.745,75 | |
| 12 cuotas de $4.386,05 | Total $52.632,68 | |
| 18 cuotas de $3.638,18 | Total $65.487,40 |
De dónde venimos y dónde nos quedamos, quiénes nos precedieron y a quiénes precederemos, cómo pensamos los afectos —y cómo los llevamos de la teoría a la práctica—, todo cuanto hay en ello de ideológico. Estos rumbos, más el tiempo y el lugar, más los espacios en los que la vida ocurre, atraviesan Corrige los nombres.
En varios sentidos, con varias trayectorias: por aquí pasa el tiempo que avanza o se detiene e incluso que mira atrás, según, y con él la conciencia de la muerte, la fragilidad y el envejecimiento. También en estos poemas se sitúa el tiempo en su circularidad, con la importancia de las estaciones —el tiempo en el paisaje, en la sensación— y su desajuste, y se habla del presente, igual: con él las incertidumbres, los miedos, los conflictos.
Y atraviesan Corrige los nombres el territorio, los detalles físicos y vitales que forjan la memoria: personas, plantas, árboles, animales, construcciones, máquinas. Estos poemas se emplazan, se sitúan: no quieren oponerse a su propio paisaje, sino formar parte de él. Nos brindan el gozo del lenguaje, de su torsión y sus hallazgos; una celebración sencilla y pura —frontal— de las posibilidades del idioma.
Fruela Fernández ha escrito un libro que recibiríamos como oscuro —y lo es, en buena medida—, pero en el que importan la aceptación y la esperanza, con una extraña luz. Un libro que retoma la emoción política de su poemario anterior, La familia socialista, y desde ahí busca, se pregunta, responde, ensancha.
