| 1 cuota de $57.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $57.500 |
| 2 cuotas de $28.750 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $57.500 |
| 6 cuotas de $12.663,42 | Total $75.980,50 | |
| 9 cuotas de $9.166,14 | Total $82.495,25 | |
| 12 cuotas de $7.445,77 | Total $89.349,25 | |
| 24 cuotas de $5.078,93 | Total $121.894,25 |
| 6 cuotas de $13.260,46 | Total $79.562,75 |
| 6 cuotas de $14.166,08 | Total $84.996,50 | |
| 9 cuotas de $10.785,72 | Total $97.071,50 | |
| 12 cuotas de $8.957,54 | Total $107.490,50 |
| 18 cuotas de $5.777,79 | Total $104.000,25 |
| 1 cuota de $57.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $57.500 |
En 1962, cuando el régimen sudafricano del apartheid se encontraba en su momento más duro, Nelson Mandela fue detenido y condenado a cadena perpetua. Tenía 44 años y todo indicaba que acabaría sus días en una de las cárceles más duras del mundo, Robben Island, un penal de trabajos forzados situado frente a Ciudad del Cabo. Después de pasar 18 años en condiciones durísimas, fue trasladado a los penales de Pollsmor, primero, y de Víctor Verster, después. Sus condiciones de vida mejoraron notablemente y pudo escribir cartas a su familia, a sus correligionarios y a distintas personalidades internacionales. Estas cartas –miles a lo largo de los años−, no solo documentan una época terrible de la historia del mundo, sino que también configuran el retrato, íntimo e ideológico, de Nelson Mandela.
