| 1 cuota de $34.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $34.000 |
| 2 cuotas de $17.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $34.000 |
| 6 cuotas de $7.487,93 | Total $44.927,60 | |
| 9 cuotas de $5.419,98 | Total $48.779,80 | |
| 12 cuotas de $4.402,72 | Total $52.832,60 | |
| 24 cuotas de $3.003,19 | Total $72.076,60 |
| 6 cuotas de $7.840,97 | Total $47.045,80 |
| 6 cuotas de $8.376,47 | Total $50.258,80 | |
| 9 cuotas de $6.377,64 | Total $57.398,80 | |
| 12 cuotas de $5.296,63 | Total $63.559,60 |
| 18 cuotas de $3.416,43 | Total $61.495,80 |
| 1 cuota de $34.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $34.000 |
Un cerrajero rosarino logra captar desde su casa las primeras imágenes del nacimiento de una supernova; mecánicos aficionados descubren que se pueden fabricar motos con piezas de un secarropa soviético; desde algún paraje del país, un paisano asegura haber descubierto una nueva teoría del átomo. Son algunos de los episodios de esta historia de la ciencia desde abajo.
Hernán Comastri recupera un universo de inventores y científicos amateurs que pusieron su imaginación y habilidad al servicio de la Argentina futura. Desde garabatos en una servilleta hasta planos complejísimos, lo que comienza como una indagación por los proyectos de ciencia popular durante el primer peronismo termina expandiéndose hacia una verdadera reinterpretación de los modos en los que un pueblo se vincula con la innovación científica.
Con gran sensibilidad, el autor logra captar las sutilezas de este proceso y mostrar cómo un aprendiz de mecánico o un técnico aficionado, una niña con un telescopio o su abuelo construyendo una maqueta, un puestero de campo o un hobbista del hágalo-usted-mismo pueden también reclamar su legítimo lugar en la historia de la ciencia.
