Revista Boba 3

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Anoche soñé que existía un lugar en el mundo que se llamaba boba. Quedaba por la bahía de Ciudad del Cabo, pero no estaba claro si era una ciudad o una isla o qué. Se ve que era un lugar medio secreto o algo así. Cuando me levanté lo busqué en el mapa, pero por supuesto no estaba. Tal vez era una isla y ya no existe. O debe ser demasiado pequeña o estar demasiado oculta para haber sido cartografiada.
Soy una colectiva editorial, una ronda de mates, un sitio web, un grupo de pensamiento dedicada al arte contemporáneo. Situada en y desde La Plata e inserta en los debates actuales del arte y la comunicación.

SUMARIO

♦ en la Tierra (editorial) por boba
♦ ¡hacia Marte! (bobada) por boba
♦ horizontes binaleros  (nota) por Florencia Malbrán
♦ amartizar en el barrio (nota) por Matías Manuele
♦ un recuerdo del futuro que da vértigo (nota) por Ana Sol Alderete
♦ la  promesa de los renunciantes (nota) por Alejo Ponce de León
♦ el secuestro de la común (traducción) por Peter Pál Pelbart
♦ utópicos o dispóticos (careo) por Daniela Lucena y Claudio Iglesias
♦ una comundiad marciana (comunidad) por 28 marcianos
♦ Tomás Moro en Venezuela (entrevista) por Pablo Ucero
♦ oasis terricolas (1° persona) por una voz de Escena Política y voces de Trans acciones utópicas 
♦ mis más bellas distopías (investigación) por Juliana Gontijo
♦ posibilidades cósmicas (vidriera) por Fuerza y Posibilidad y Cösmiko
♦ glosario

Terminamos de editar este número mientras pensamos el regalo para algún afecto y cocinamos el vitel toné. Uno nunca sabe cuándo acaban las cosas. El 27 de diciembre viaja a imprenta el mail con el archivo final. ¡Sí, el 27! ¡Rock!

Ha sido un año largo, intenso. Fue en junio que salió el número anterior y, sin embargo, parece que hubiera sido hace un siglo. La verdad es que sacamos boba #03 por tozudez, contra viento y marea. Nos habíamos propuesto hacer dos números por año y acá estamos. Caminar tras ese horizonte nos permite ahora compartir esta revista con ustedes. Decimos viento y marea, pero podríamos decir vida personal y mensajitos de whatsapp o, peor, Trump y la escena mundial o el crecimiento de la derecha nacionalista y el neoliberalismo desatado. Por eso despegamos ¡hacia Marte! Y sí, un poco de ganas de retirarnos nos dieron. Pero no, el número se convirtió en el regreso desde Marte: hoy más que nunca estamos acá, imaginando en estas páginas mundos diferentes.

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